Empecemos este artículo abriendo un melón —es una lástima que Warhammer 40.000: Darktide no sea el tipo de juegos que se lleva premios y reconocimiento, porque verdaderamente es uno de los mejores títulos de acción cooperativa que existen ahora mismo y forma parte de la edad de oro de la digitalización de 40K. No conformes con haber cosechado estos méritos, los suecos de Fatshark tienen entre manos una nueva clase (Skitarii) que representa su cúspide.
Por si no estabas familiarizado con el asunto, los Skitarii son el grueso miliciano del Adeptus Mechanicus: soldados que técnicamente pueden considerarse humanos, pero que han sido aumentados de una y mil maneras distintas para defender los Mundos Forja y la voluntad del Omnissiah, así como destruir a los enemigos de los Tecnosacerdotes. Sus orígenes se han mantenido en secreto tradicionalmente, pero la idea es que a estos pobres diablos los lobotomizan y sustituyen partes cárnicas de su cuerpo por otras biónicas más fuertes.
Darktide tiene cierto historial cediéndole protagonismo y visibilidad a facciones como esta, que a menudo pasan desapercibidas frente a los marines espaciales de toda la vida. El año pasado, por ejemplo, dio la bienvenida a la clase Arbites; y el lanzamiento del Skitarii programado para esta semana tiene a grandes rasgos el mismo prisma que aquel —un personaje único que cumple los deseos de los fans, con un fuerte componente de personalización y una mecánica innovadora.
Personalizable y divertido de jugar
Reconozco haberme sorprendido muy gratamente con la profundidad con la que Fatshark ha tratado ambas premisas. Por un lado, la creación del personaje va mucho más allá de elegir sus orígenes y equipar armaduras con diferentes 'skins': aquí tenemos una secuencia cinemática para darnos la bienvenida al editor, y en él podemos ver (por primera vez en 40K, si la memoria no me falla) lo que se esconde tras las icónicas vestimentas de los Skitarii.
Un cuerpo ultrajado y profanado, listo para recibir toda clase de implantes. Puedes cambiar la forma base de su cuerpo, sus partes biónicas, sus lentes oculares y modular su voz a partir de ciertas bases que se pueden modificar con una flexibilidad casi absoluta para hablar las lenguas de los cogitadores mientras combates. A nivel de historia, por supuesto, puedes elegir el trasfondo de tu personaje con todo lujo de detalles, también.
Por otra parte, las habilidades del Skitarii funcionan con un recurso (capacidad) que te recordará a los que usan muchas clases de los MMORPG. La idea es generar este recurso para mejorar el funcionamiento del arsenal que tenemos de base, permitiéndonos hacer más daño o disparar efectos adicionales. Esta economía se define a través de un árbol de habilidades algo distinto al que estamos acostumbrados a ver en Darktide porque no es lineal.
En lugar de eso, puedes expandirlo a tu gusto en cualquier dirección para definir el kit exacto de habilidades activas y pasivas que tienes a tu disposición. Es un tema muy técnico para tratar aquí, pero una vez lo ves en movimiento te llama la atención ver la cantidad de potenciadores que puedes tener activos al mismo tiempo: es una manera muy elegante de definir el "momento a momento" con el que fluye la clase Skitarii.
Jugando el AdMech a un precio razonable
Con una mezcla de humor sarcástico y dolor genuino, debo decir también que como fan de las miniaturas de Warhammer 40.000 pocas cosas me pueden hacer más feliz que poder personalizar mi propio Skitarii por diez o veinte euros. Verás, los entendidos del mundillo suelen hacer una relación de precio-puntos (tu ejército tiene un valor presupuestado que depende de las unidades que incluyas, y de su armamento) para determinar las facciones más caras o asequibles.
Y tradicionalmente, el Adeptus Mechanicus es una de las más prohibitivas en todos los sentidos porque sus miniaturas tienen muy poco valor in-game, pero los kits que compras en tiendas sí son bastante caros; de modo que para llenar el presupuesto estándar de 2000 puntos tienes que gastar a lo grande. Un ejército de este tamaño puede costarte unos mil euros fácilmente.
A esto le sumamos el hecho de que son modelos bastante complejos y difíciles de pintar. Este es un asunto bastante discutible porque no todo el mundo sigue el abecé de 'Eavy Metal, el equipo de pintura de Citadel, y ciertamente es posible abaratar los costes de materiales si usamos pinturas de óleo y seguimos la filosofía de "menos es más". Pero pobre del que desee tener una colección detalladísima para exhibir con orgullo en la estantería.
No creo que Fatshark haya seguido esta lógica a la hora de plantear el nuevo DLC de Darktide, ojo. Creo que sencillamente el Adeptus Mechanicus es una facción reconocible, popular y muy querida; y una elección lógica para cualquier estudio que desee explorar las fantasías de la comunidad. Que coincida con algo tan inaccesible es casi con total seguridad puro fruto del azar, pero qué bien le sienta a mi pobre cartera de fan de Warhammer 40.000.
La clase Skitarii está disponible desde hoy, 23 de junio, a modo de DLC.
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