¿Es posible hacer un buen juego Triple A en tan solo 9 meses? Estamos tan acostumbrados a que los desarrollos duren en la actual generación varios años que eso parece imposible. Por supuesto, a todos nos gustan los juegos mastodónticos, con gráficos hiperrealistas y propuestas originales, pero también hay valor en mantener la reputación y la calidad de una saga anual consolidada. Es el desafío que han elegido afrontar muchos títulos de corte deportivo, como el WWE 2K26 que nos ocupa, y no es nada sencillo.
Si ya es difícil hacer grandes juegos año tras año, aún lo es más superar el excelente WWE 2K25. No os equivocaréis si comenzáis a ver un paralelismo entre los lanzamientos de EA Sports FC y los juegos de wrestling de 2K; esta saga cada vez se acerca más a ese punto de absoluto dominio de su propia fórmula, en el cual es muy difícil introducir cambios de peso.
WWE 2K26 es, un año más, el mejor y más grande título de wrestling jamás realizado. Es algo que consigue sin novedades de gran peso, como las del año pasado (aunque no todas salieran bien); de hecho, algunas de sus "novedades" de esta entrega son características de entregas de hace muchos años que vuelven para la ocasión. Sin embargo, es difícil enfadarse con un juego con más de 400 luchadores disponibles, 33 tipos de combates y una duración prácticamente infinita.
La perfección de su propia fórmula
Al igual que con otros juegos deportivos, quienes más se van a sorprender son los recién llegados a la fiesta; estos se van a encontrar con un título repleto de contenido como pocos juegos de lucha consiguen. Si nunca has tocado un título de la marca, empieza a calentar para desbloquearlo todo. La masiva cantidad de contenido y modos de juego, tanto single player como multiplayer, sigue sorprendiendo un año más. Aunque no incluya muchas novedades importantes, tan solo por la actualización de las campañas de historia de sus modos para un jugador ya estaría justificado el desembolso anual para los más forofos. Y, de nuevo, los que seáis novatos vais a ver una avalancha de posibilidades.
WWE 2K26 es, un año más, el mejor y más grande título de wrestling jamás realizado
Empecemos hablando del modo Showcase, que en esta ocasión sigue los pasos de CM Punk. En él, reviviremos algunos de los mejores combates de la estrella... y también algunas de sus derrotas más dolorosas. Esta campaña mezcla enfrentamientos con momentos gloriosos, combates de ensueño y errores enmendados. Es decir, también tenemos contenido original que nos permite vivir cómo habría sido su historia si las cosas hubieran tomado una dirección diferente.
El resultado es una modalidad sencilla y directa, pero extremadamente divertida, con luchas realmente originales. Es cierto que las propias luchas podrían incorporar más elementos scriptados para hacerlas más únicas; al final, lo más valioso de ellas, además del contenido que desbloqueas, es escuchar al propio Punk introducir el combate. Y si eres valiente también puedes hacer una variante de supervivencia: podrás desbloquear todo el contenido de una sola vez... si derrotas a veinte luchadores seguidos. Una locura solo apta para los más habilidosos.
Por otro lado, el modo MiLeyenda, la campaña original del título, también incluye una nueva línea argumental, con protas masculino y femenino. En esta ocasión, manejaremos a una estrella que vuelve al circuito de la WWE tras un par de años de retiro. El motivo lo elegimos nosotros, así como si queremos ser amigos del público o un ser odioso. Por lo demás, no hay cambios de peso para una fórmula tan eficaz como siempre: luchar, subir de nivel y hablar con otras superestrellas mientras recuperamos la gloria perdida. Las interacciones con otros luchadores están muy bien recreadas, y sigue siendo uno de los puntos más interesantes de esta modalidad.
Dentro de los modos para un solo jugador, también debemos hablar de The Island, la mayor apuesta y decepción del año pasado, también vuelve con energías renovadas... y fallos que se repiten. Abraza por completo el absurdo, le han dado un toque más cinematográfico (se agradece mucho la inclusión de escenas dobladas) y nos pone en una lucha de facciones por el control de la isla; en una rueda de prensa con sus creadores, nos comentaban que esta decisión iba encaminada a aumentar la sensación de comunidad, y de pertenencia a un grupo dentro de la misma. Humor tontorrón y mucha personalización en las tiendas que encontramos por el escenario, aunque tan cara como de costumbre: también mantiene una interacción casi nula con el mundo (a los edificios se sigue entrando a través de un icono) y muy limitada con otros jugadores. Una curiosidad divertida, pero que sigue lejos del potencial que prometía, algo que pica más este 2026 porque ya tenían el feedback de la comunidad del intento del año pasado.
El resto de modalidades de juego de WWE 2K26 siguen eso de "si algo funciona, no lo toques (mucho)". MiFacción, MiUniverso y MiGM son máquinas perfectamente engrasadas de adicción; por ello, lo único que se ha hecho es aumentar sus ya de por sí impresionantes números: más tipos de combate, participantes, cartas y posibilidades. No sorprenden, pero tampoco les hace falta: tienen todo lo necesario para seguir siendo los favoritos de muchos. Y, para qué vamos a engañarnos, el sistema de abrir sobres sigue siendo un gran reclamo para muchos aficionados.
Cuestión de sensaciones
El gameplay y los gráficos en general han alcanzado ese nivel de refinamiento que hace que al principio cueste diferenciar entre 2K25 y 2K26. Armas que vuelven (como el carrito de la compra) y 4 tipos nuevos de combate son algunas de sus principales bazas; bueno, a ver, quizás decir que son nuevos es mucho decir, pues la mayoría son derivados de otros o ya habían aparecido antes. Tenemos Inferno, Three Stages of Hell, Contenedor y I Quit, el más interesante y divertido. Sí, hay que seguir cosiendo a tortas a los rivales, pero no buscaremos la cuenta o la sumisión: haremos que suplique clemencia. Podremos acercar al árbitro para que pregunte al rival si abandona. Eso desencadenará un minijuego con QTE, que cada vez se hará más difícil; además, podremos estorbar al contrario para que falle. Una vez más, sencillo, pero eficaz.
WWE 2K26 ha renunciado a sorprendernos, pero a cambio está comprometido con su contenido
Los grandes añadidos del año pasado se mantienen. Los combates mixtos que jamás debieron irse y la cámara en tercera persona siguen revelándose como enormes aciertos para la serie. Sin embargo, los mayores cambios vienen de los detalles más pequeñitos, que normalmente van encaminados a hacer una representación más fidedigna del espíritu del show. Para empezar, se han recuperado las acciones previas al combate. Antes de que suene el ring, tendremos varias elecciones, como embestir por sorpresa al rival, animar al público o estrechar la mano.
En lo jugable afecta poco, pero da más variedad y recorta aún más la distancia entre el programa de televisión y el videojuego. Otros pequeños añadidos, como poder montar una mesa sobre otra, o los finishers desde lo alto de la cuerda, también ayudan. Sin embargo, los nuevos sistemas de estamina y físicas son los que más marcan la identidad de esta entrega. La estamina ahora hace que luchemos de forma más realista; tendremos que controlar mejor cómo peleamos si no queremos quedarnos vendidos. Establece de forma más evidente momentos en los que centrarnos en esquivar al contrario y defendernos, una sensación que no tenía antes en los combates,
Esto le añade una pequeña capa de estrategia, sin perjudicar el ritmo. Por otro lado, las nuevas físicas de caídas de los luchadores, y de comportamiento de las armas, aportan naturalidad al conjunto. Los cuerpos de los luchadores caen de formas muy diferentes, y las armas reaccionan bajo su peso. De hecho, si ponemos chinchetas en el suelo del ring, los luchadores podrán clavárselas y llevarlas en el cuerpo hasta el final del combate. Como habíamos dicho, nada de esto es rompedor por sí solo; sin embargo, en conjunto sirven para refinar aún más el pulido sistema de combate de esta entrega.
Sus gráficos también se conforman en esta ocasión con un ligero lavado de cara. No hemos podido ver la versión de Switch 2, pero la de PS5 se veía prácticamente igual que el año pasado. Algunos modelos de luchadores lucen mejor, pero los rostros siguen siendo una tarea pendiente durante los combates. Eso sí, la ambientación sigue siendo sobresaliente; WWE 2K26 se recrea en infinidad de detalles para recrear el show con la mayor fidelidad posible. Y su banda sonora sigue poniéndonos a tono desde el menú de inicio.
Por último, hay que hablar del apartado más polémico de esta entrega: el Ringside Pass. En esta ocasión, han repartido el contenido desbloqueable de juego en un pase de batalla al más puro estilo fortnite. Sustituye al modelo tradicional de DLCs con luchadores extra. Así, con 60 niveles gratis y 40 premium por temporada (de las seis que tendrá), quiere tenernos desbloqueando cosas todo el año. ¿Lo bueno? Que los pases no expiran con el tiempo. ¿Lo malo? Al necesitar experiencia para estos unlocks, y no de todos los modos (el online no aporta), el ritmo de desbloqueo puede resentirse mucho en relación a otros años; es algo que depende mucho de tus costumbres como jugador.
Puede que WWE 2K26 haya renunciado a sorprendernos, resignado a hacer sentir a su masa de jugadores "como en casa" año tras año. A cambio, está comprometido con su contenido. Más allá de opiniones sobre el calado de sus novedades, hay un hecho innegable: WWE 2K26 es el juego de wrestling más grande jamás hecho. Y no es algo fácil de mantener año tras año. Su jugabilidad se ha pulido aún más, ofrece decenas de horas de contenido para todos los gustos y, en definitiva, sigue siendo un auténtico imprescindible para los fans del wrestling. Si vienes del año pasado, puede que no tengas suficientes motivos de peso para dar el salto; sin embargo, eso no resta calidad a una entrega tan divertida y grande como conservadora. Si eres novato, aquí tienes un pozo casi sin fondo de contenido de calidad.
WWE 2K26 consigue mantener la excelencia tras la estupenda entrega del año anterior. Puede que lo haga asumiendo que va a ser una experiencia familiar y nada sorprendente (especialmente para quienes jugaran 2K25), pero eso no le resta mérito a un producto rebosante de contenido de gran calidad. Visual Concepts está decidido a reducir al mínimo las diferencias con el show televisivo, ofreciendo una visión casi reverencial del espectáculo de lucha libre más famoso del mundo.
Comprar WWE 2K26- El Showcase de este año está protagonizado por CM Punk, ofreciendo una vez más combates reales con otros de ensueño.
- Se han actualizado todas las campañas de los modos para un jugador: Showcase, MiLeyenda, The Island…
- Incluye más de 400 luchadores disponibles, 33 tipos de combate (4 de ellos como novedades de esta entrega) y una gran variedad de modos de juego,
- Se han cambiado los DLCs tradicionales de la serie por un sistema tipo pase de batalla llamado Ringside Pass.
- WWE 2K26 se ha desarrollado en aproximadamente 9 meses.
Ver 0 comentarios