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OPINIÓN

Que PlayStation no vaya al E3 2020 ya no debería extrañar a nadie

El año pasado era un E3 de transición, pero 2020 es el inicio de la nueva generación.

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E3 2020

A la segunda va a la vencida. El hecho de que Sony repita estrategia en pleno año de transición entre generaciones marca un precedente más allá del mensaje del año pasado. Si bien su ausencia en el E3 2019 podía entenderse como que no tenían nada que enseñar, abstenerse en un momento tan importante como el presente implica dos cosas: que Sony no comparte en absoluto el conservadurismo de la ESA en su gestión de la feria (como cada vez menos compañías hacen) y que prefieren montarse el sarao por su cuenta, acaparando toda la atención mediática en sus propios eventos y no compartiendo el foco de atención con el resto de compañías. En los últimos años han abandonado el suelo de la feria marcas como Activision Blizzard, Electronic Arts, Sony e incluso Xbox.


La imagen que tenemos desde España del E3 no es la misma que se tiene desde L.A.Microsoft y su estrategia de no librar una guerra de exclusividades está buscando cambiar las reglas del juego. Pues bien, Sony está haciendo lo propio. Para la compañía, el E3 huele a rancio. La imagen que tenemos desde España del E3 no es la misma que se tiene desde el show floor. Aquí la feria es un puñado de vídeos en streaming a horas intempestivas. Un atracón de anuncios y gameplays nuevos. Allí, el E3 es un montón de citas imposible de cubrir todas. Una lucha mediática en la que en muchas ocasiones, más allá del tráiler que ha visto todo el mundo, no tienes nada que enseñar. En el último año que Sony acudió al E3, en 2018, sus puertas cerradas eran una sala vacía con un desarrollador y el mismo vídeo o demostración que habíamos visto durante la conferencia.


Imagen de E3 2020

Sony ha mandado un claro mensaje: El E3 es agua pasadaEl plan de Sony para el E3 2020, por tanto, puede no tener lógica para el jugador que prefiere un solo atracón estival que comer bien durante todo el año. Creo que es un error no regalar a la gente una conferencia, aunque sea grabada con anterioridad, como hace Nintendo. Guardaría las apariencias, aunque eso no es participar en el E3 realmente, pero al espectador le parecería suficiente. A lo largo del año, vamos a tener muchas citas con la japonesa. Ya se vislumbra en febrero el obligado evento de revelación, al que se añadirán citas posteriores a medida que se acerque el lanzamiento.


Pero Sony ha mandado aquí un claro mensaje: El E3 es agua pasada. Ni con una nueva consola como PS5 programa para finales de año les interesa. Microsoft se enorgullece de participar en el E3, pero en el fondo tampoco quiere pasar por el aro de la ESA. Por eso dejó de pagar suelo en el Convention Center, y se fue a su propio teatro en la calle de al lado. Por mi parte, sigo creyendo que el E3 es un momento que todo jugador atesora como un momento mágico, pero más por sus anuncios en las conferencias que por su presencia en Los Ángeles. Y esos anuncios van a seguir presentes, solo que no tienen por qué llegar todos en junio.


Más sobre: E3 2020, PS5, PlayStation 5 y Sony.