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Especial

Xbox Series S: Las claves de cómo ha conseguido Xbox tanta potencia en una consola tan pequeña

Un análisis del modelo económico para la próxima generación de consolas Xbox.

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Xbox Series S

Uno de los apartados en los que las consolas de nueva generación parecen estar haciendo un mayor hincapié para diferenciarse de generaciones anteriores es en su factor de forma. PlayStation 5 tiene un aspecto muy despegado de lo que había definido hasta ahora las consolas de Sony; mientras que Microsoft ha presentado un formato dispuesto en torre que nada tiene que ver con la concepción típica de una consola. Algo que ha vuelto a suceder durante la presentación oficial -algo aventurada por las filtraciones- de Xbox Series S; una consola de la que los de Redmond enfatizan en su pequeño tamaño, uno que nos ha llamado soberanamente la atención.


Las Xbox han sido tradicionalmente las consolas de mayor tamaño de su generaciónLos de Redmond nunca han escatimado en espacio para sus consolas; de hecho, las Xbox han sido tradicionalmente las consolas de mayor tamaño de su generación. Una tendencia que parece cambiar con la presencia de Xbox Series X y Xbox Series S. La primera de las nombradas ronda los 7 litros de volumen, muy superiores a los 4.32 litros de Xbox One X, pero que acaban por ocupar un espacio más disimulado por su factor de forma único. Series S promete rondar el 40% del tamaño de su hermana mayor, lo que debería colocarla en torno a los 2.7 litros de volumen y rondar el 60% del tamaño de Xbox One X en un factor de forma parecido.


Originales de Dimensions.com.Originales de Dimensions.com.

Ante estos números, es probable que algunos se pregunten cómo han conseguido hacer de una consola de ese tamaño un sistema con una potencia igual o superior a la consola "más potente de la historia" hasta ahora, a un precio incluso inferior. Para nosotros las claves son los sacrificios realizados para alcanzar este objetivo y el uso inteligente del hardware a disposición de Microsoft con respecto al que tenía hace tres años.


Por su factor de forma es difícil pensar que la mayoría de los elementos internos de su hermana mayor se "rescaten" para fabricación de la recién presentada consola. La culpa de ello la tiene la distribución de Series X. Los componentes internos de la consola están dispuestos en torno a dos PCB independientes de tamaño reducido; uno de ellos contiene el SoC y la memoria; y un segundo PCB con otros elementos importantes -el south bridge entre otros- para el funcionamiento de la consola. Todos estos elementos están conectados a través de la Velocity Architecture de Microsoft, así como unidos a una pieza central para la refrigeración y algunos de los puertos de la consola.


Imagen de Xbox Series S

Es bastante probable que Series S use un PCB totalmente ajeno a la estructura de Series X; con un formato más tradicional aún manteniendo un tamaño reducido, como el que hemos visto en Xbox One X. En caso contrario, no logramos visualizar cómo se introducirán elementos clave como la refrigeración, o cómo se acomodarían otras piezas como la fuente de alimentación, o el I/O de la máquina. Cabe la posibilidad de que algunos de estos elementos se mantengan fuera del chasis de la consola, en la línea de los sacrificios que mencionamos hace dos párrafos, pero no creemos que los de Redmond prescindan de características tan cómodas para el usuario si quiere hacer atractiva a Series S; algo evidente por el precio de esta. En vez de eso, cuando hablamos de sacrificios lo hacemos refiriéndonos a elementos como el TDP máximo que una consola de este volumen puede refrigerar, o a la evidente ausencia del lector de discos.


Disposición de la refrigeración en Xbox Series X. // Imagen: Digital Foundry.Disposición de la refrigeración en Xbox Series X. // Imagen: Digital Foundry.

Esta refrigeración es un factor más determinante de lo que pueda parecerEsta refrigeración es un factor más determinante de lo que pueda parecer; pues no sólo parece condicionar gran parte del aspecto externo de la pequeña consola, con una gran entrada lateral en un destacable tono oscuro; sino también porque condiciona la potencia de los componentes internos que veríamos en Series S. Con un tamaño tan reducido, y rondando los 4 TFLOPS en RDNA2 y los 2.3 GHz en Zen2 según algunas filtraciones, estaríamos hablando de una consola potente con respecto a los estándares actuales; pero que tiene que lidiar de forma muy consecuente con las capacidades de un sistema tan reducido en tamaño y con la etiqueta de precio que los de Redmond han adjudicado a esta consola. Algo que se ha visto reflejado en las resoluciones y capacidades a las que apunta esta consola: 1440p@60fps.


Xbox Series S nos parece una propuesta más interesante que la Xbox One S Digital Edition que vimos en la actual generación; así como una integración más inteligente de dos consolas de una misma familia y diferentes grados de potencia. Aunque aún esperamos más detalles sobre sus especificaciones que aún tendremos que sopesar.


Más sobre: Xbox Series S, Microsoft y Xbox.