Cada año, Apple actualiza su lista interna de productos fuera de ciclo, una pequeña revisión con la que recuerda a los usuarios que algunos dispositivos están a punto de pasar a mejor vida. Ahora, le ha llegado el turno a dos móviles icónicos de la compañía y, al mismo tiempo, a una versión muy querida tanto del iPad como del Apple Watch. Hablamos, por desgracia para muchos, de cuatro símbolos de la marca: el iPhone XS Max, el iPhone 6s Plus, el iPad Air 2 y el Apple Watch Series 2.
A grandes rasgos, la categoría "antiguo" se aplica a dispositivos que dejaron de venderse hace más de cinco años, pero que aún no llevan siete años fuera del mercado. De esta forma, Apple los seguirá reparando siempre que sigan existiendo piezas de recambio en el canal oficial de la firma. No obstante, la cosa cambia cuando hablamos de productos "obsoletos": tras haber pasado siete años desde su retirada comercial, Apple deja de ofrecer reparaciones y los servicios autorizados ya no pueden pedir componentes nuevos.
La innovación de los productos que se despiden
El iPhone XS Max, uno de los buques insignia de la marca durante la década pasada, vio la luz por primera vez en 2018 y se encuentra a escasas semanas de integrar la lista de dispositivos obsoletos. El mismo caso sucede con el iPhone 6s Plus de 32 GB, otro superventas histórico de la marca que más pronto que tarde llegará a su fin de vida útil oficial, todo ello a pesar de que muchos usuarios aún siguen utilizándolo para tareas básicas diarias.
En el lado opuesto de la balanza se encuentran el iPad Air 2 y el Apple Watch Series 2: el primero, pionero tras integrar el Touch ID en la gama en 2014, cruza definitivamente la frontera de "obsoleto" y se despide del soporte y las reparaciones oficiales de Apple; el segundo, un histórico dentro de la serie al haber introducido GPS integrado y resistencia al agua para registrar natación, también ha sido declarado "obsoleto" y dejará a sus propietarios en manos de talleres no oficiales si aparece cualquier avería.
Así, mientras un producto "antiguo" aún puede recibir una nueva batería oficial, uno "obsoleto" obliga al propietario a recurrir a piezas recicladas o al mercado paralelo. Estos cambios, en esencia, marcan la verdadera muerte de un dispositivo de Apple, ya que esta no está relacionada con la última actualización del sistema operativo, sino con el soporte de reparación. A pesar de ello, al César lo que es del César: pocas compañías, siendo Apple una de ellas, cuidan sus productos durante siete años.
Imagen principal de Vinoth Ragunathan (Unsplash)
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