El tifón Kalmaegi ya ha dejado más de un millón de personas evacuadas como consecuencia de las rachas de viento de entre 180 y 230 kilómetros por hora, las lluvias torrenciales y un oleaje de hasta tres metros de altura que ha provocado la muerte de 200 personas. Por desgracia, se ha convertido en un fenómeno climático que no solo está arrasando (y destruyendo) Filipinas, sino también otras localizaciones cercanas como Vietnam.
Entre tanta noticia trágica y desastre natural, un iPhone 17 Pro Max se ha convertido en el protagonista inesperado del tifón Kalmaegi. En una publicación de Reddit, un usuario relató su historia de supervivencia, pero no quiso poner el foco sobre lo que tuvo que pasar, sino sobre otro aspecto que sorprendió a la comunidad: la inesperada resistencia del nuevo smartphone de Apple. Así, como él mismo reconoce, su móvil fue capaz de sobrevivir a tres días enterrado en el barro.
El iPhone garantiza 30 minutos de resistencia, no 72 horas
Como él mismo compartió, su casa (ubicada en Cebú, un pueblo de Mandaue City) quedó devastada por el aumento del nivel del mar y estuvo a punto de ahogarse. Tras ponerse a salvo, se dio cuenta que su teléfono fue arrastrado por la riada, pero consiguió encontrarlo tras tres días buscando entre los restos del tifón. Sorprendentemente, bastó con limpiarlo y conectarlo a la corriente para que volviera a funcionar, un aspecto que demuestra que Apple se toma en serio la resistencia de sus móviles.
El modelo, un iPhone 17 Pro Max, estaba protegido con una funda CARE by PanzerGlass Samba Vanilla y, según el propietario del móvil, esta ayudó a mitigar el impacto, pero reconoció que no esperaba que su smartphone sobreviviera a impactos, inmersión prolongada y abrasión por lodo. El estándar IP68, presente en la mayoría de móviles actuales, certifica resistencia a inmersión de 30 minutos a 1,5 metros sin garantizar fallos posteriores. En este caso, hemos visto que el iPhone es capaz de sobrevivir días sumergido tanto en agua como en barro.
La historia, en línea con la de un teléfono Samsung que sobrevivió en el hielo, ilustra que algunos smartphones son capaces de resistir condiciones extremas por encima de sus especificaciones. De esta forma, aunque el lodo puede obstruir rejillas, altavoces y micrófonos, la electrónica puede librarse del contacto directo si los sellos se mantienen. Así, más allá de las condiciones extremas relacionadas con casos como este, una limpieza cuidadosa y no encenderlo hasta que termine de secar pueden marcar la diferencia si, por ejemplo, sumerges tu móvil por error.
En este caso tan particular, lo más sorprendente es que ni la batería ni la placa sufrieron cortocircuitos críticos. Esto, según la información que compartió Apple durante la presentación del iPhone 17, podría deberse a procesos de protección internos como sellados o recubrimientos hidrofóbicos. De esta forma, casos tan extremos como el del tifón Kalmaegi demuestran la resistencia de los smartphones actuales. Más allá de esta anécdota, lo prioritario es que tanto Filipinas como Vietnam puedan capear esta amenaza con el menor número de consecuencias posibles.
Imagen principal de Reddit
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