Mi cumpleaños está a la vuelta de la esquina, así que si alguien estaba pensando en hacerme un buen regalo, tengo una sugerencia: el infame rinoceronte mecánico de Ace Ventura: When Nature Calls, en España Ace Ventura: Operación África, está a punto de subastarse. Sí, ese mismo. Auténtica carne de meme noventero que ahora podría terminar en el salón de cualquier fan dispuesto a pujar.
El rinoceronte más famoso de la comedia noventera
Porque si creciste en los 90 viendo a Jim Carrey hacer el ridículo con una energía imposible de replicar, sabes exactamente de qué estamos hablando. Y si no, quizá este sea el momento perfecto para descubrir por qué una escena absurda con un rinoceronte mecánico sigue siendo historia viva de la comedia.
Estrenada en 1995 como secuela de Ace Ventura:Detective de Mascotas, la película Ace Ventura: Operación África llevó al detective más excéntrico del cine hasta África para resolver la desaparición de un murciélago sagrado. La trama, como ocurría en la primera película, era básicamente una excusa para encadenar gags imposibles y dejar que Jim Carrey desplegara todo su arsenal de humor físico.
El filme fue dirigido por Steve Oedekerk, colaborador cercano de Carrey, y terminó convirtiéndose en un éxito rotundo en taquilla: recaudó más de 212 millones de dólares en todo el mundo pese a recibir críticas bastante tibias. Algo que, siendo sinceros, nunca importó demasiado al público que acudía a ver a Carrey hacer el gamberro. Pero si hay una escena que se quedó grabada en la memoria colectiva es aquella en la que Ace Ventura se esconde dentro de un rinoceronte mecánico para espiar a unos villanos. El problema llega cuando el calor dentro del armatoste se vuelve insoportable. La solución del detective: abrir un agujero por detrás y salir arrastrándose… directamente por el trasero del animal ante la mirada horrorizada de una familia de safari.
Foto: Propstore
El objeto de coleccionista que nadie sabía que necesitaba
Ahora ese rinoceronte, el mismo utilizado para los planos exteriores del rodaje, ha reaparecido décadas después. La casa Propstore lo ha puesto a subasta con un precio inicial sorprendentemente accesible: 2.000 dólares. Los expertos estiman que la puja final podría situarse entre los 4.000 y los 8.000 dólares. Para tratarse de uno de los gags más recordados del cine de los 90, casi parece una ganga.
El prop mide más de tres metros de largo y fue construido con fibra de vidrio, patas de espuma rígida y una cola de látex. En su interior todavía conserva detalles como un asiento acolchado, un panel de control, un ventilador y una compuerta lateral con bisagras hidráulicas que permitía acceder al interior durante el rodaje. Y sí, también incluye la famosa cubierta trasera de látex desmontable e imagino que algo de ADN de Carrey.
El rinoceronte no está exactamente en estado de fábrica. Tras el rodaje, algunas piezas fueron restauradas para reparar daños derivados del uso durante el rodaje y del paso del tiempo. Las patas recibieron retoques de pintura y el látex ha sufrido cierto endurecimiento, algo normal en este tipo de materiales después de casi treinta años. El objeto pasó además una temporada expuesto en Planet Hollywood, donde los fans podían contemplar de cerca una de las piezas más absurdamente icónicas del cine de comedia.
La subasta se celebrará el 25 de marzo, y cualquier fan con espacio suficiente en casa podría acabar llevándose esta reliquia. Porque más allá de su valor como pieza de coleccionismo, el rinoceronte representa algo muy concreto: un momento de cultura pop que todo el mundo reconoce al instante. Y admitámoslo: pocas cosas superan la idea de invitar a amigos a casa y decir, con total naturalidad, que el enorme rinoceronte del salón es el mismo del que salió Jim Carrey en una de las escenas más surrealistas de los 90.
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