Si has visitado algún parque de Disney o has visto información sobre ellos, seguramente estés familiarizado con sus animatrónicos. Dentro de ese espectro, Olaf llegó como una revolución, ya que no está separado por una vitrina para jugar con efectos especiales, sino que camina, gesticula y se mueve entre visitantes con una naturalidad sorprendente.
La clave del impacto está en que no parece una máquina haciendo trucos, sino que se asemeja a una versión física del Olaf de Frozen, un aspecto que muchos describen como tan raro como convincente. Disney, a raíz de la popularidad de su robot, explicó que todo parte de una idea muy suya: esconder la tecnología para que el visitante no piense en robots, sino en emociones y personajes.
Cómo dieron vida a Olaf
Para lograrlo, sus equipos trabajaron con animadores originales de Disney Animation buscando que cada gesto, mirada y pausa sonaran como el Olaf que la gente recuerda. Así, la parte más llamativa es cómo aprendió a moverse con 100.000 copias virtuales entrenadas en simulación, una tarea que consiguió imitar su forma de andar sin perder la gracia en el intento.
Según la información compartida por Disney, este entrenamiento se completó en apenas dos días con una tarjeta gráfica RTX 4090 de Nvidia, una cifra que resume lo rápido que está cambiando el desarrollo. Aquí, el reto no era solo caminar, sino también evitar que el movimiento fuera torpe, que el robot emitiera ruidos bruscos o que sufriera un exceso de temperatura en la zona del cuello, ya que Olaf tiene una cabeza enorme.
De esta forma, consiguieron sacar partido a detalles como el brillo de su superficie o las piezas magnéticas de nariz, brazos y botones para permitir tanto gags como interacción con usuarios del parque. Sin embargo, aunque impresiona por fuera, no se trata de un robot autónomo ni conversacional por sus propios medios.
Una buena parte de su control sigue pasando por un operador humano durante la actuación, tal y como sucedió con los robots de Tesla durante su presentación más polémica. Así, Olaf formará parte de World of Frozen en Disneyland París a partir del próximo 29 de marzo, pero la propia Disney reveló que tendrá apariciones limitadas en otros espacios como Hong Kong Disneyland. Sin duda, su mera existencia demuestra que el impacto de la tecnología está llegando a todos los campos.
Imagen principal de Disney
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