Este formato "engañó" a mucha gente en los 80 y los 90: los Laser Disc parecían DVDs gigantes, pero en realidad eran un formato analógico

Este formato "engañó" a mucha gente en los 80 y los 90: los Laser Disc parecían DVDs gigantes, pero en realidad eran un formato analógico

El experimento de un creador de contenido revela cómo funcionaba el soporte de video analógico más llamativo y aparatoso de todos

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Laser Disc Especial
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Alberto Moral

Editor - Guías
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Alberto Moral

Editor - Guías

Con el advenimiento del streaming y el almacenamiento digital -tanto en televisión como en videojuegos- los formatos físicos están en proceso de retroceder; no hasta el punto de que sean inexistentes, pero hoy en día son muy pocos los usuarios que optan por hacerse con copias físicas de sus films o títulos para jugar preferidos (y ya no digamos la música).

Sin embargo, el mero hecho de poder digitalizar cualquier tipo de dato en discos, como los DVD o los CD antes que estos, ayudó mucho a economizar el espacio en nuestras casas para hacer colección de películas, música, o videojuegos; y también -siempre que los cuidáramos o guardáramos como es debido- tenían una durabilidad mayor que las viejas cintas magnéticas en casetes o VHS; los videojuegos antes iban con cartuchos o disquetes y eran un formato robusto. Pero desde finales de los 70 y hasta bien entrados los 90, antes de que se popularizaran esos formatos, existió uno que podríamos definir como el "eslabón perdido" de los formatos que conectan la era analógica con la digital: Los LaserDisc

Laserdisc Imagen: Windell Oskay (Wikimedia Commons CC BY-SA)

Pero aunque la gente los viera como el primer formato físico digital de la Historia -por el hecho de ser unos discos que podían almacenar datos-, la realidad es que eran analógicos, y es curioso cómo guardaban la información en su interior. El experimento de un creador de contenido de Youtube, nos ha recordado esa cualidad.

Los Láser Disc, el aparatoso formato del futuro

En 1978, y después de casi 20 años de investigación y desarrollo -la idea de un disco de datos óptico para almacenar datos de imagen surgió de los ingenieros David Paul Gregg y James Russell- las compañías MCA y Philips lanzaron el primer sistema de video óptico. Apodado LaserDisc, este sistema de vídeo utilizaba discos de 30 centímetros de diámetro que se introducían en un lector de gran tamaño para ver películas. Curiosamente, el primer film que se adaptó a este formato fue la película Tiburón de Steven Spielberg, estrenada tres años antes.

Jaws Laserdisc La edición box set de Tiburón en LaserDisc llegó a costar unos 100 dólares en los años 80. - Imagen: DualCay0te (vía Reddit)

La calidad de vídeo y audio de este formato era muy superior al de las cintas Beta o VHS, que también comenzaban a dar sus primeros pasos en el terreno comercial. Durante la década de los 80, parecía que el LaserDisc tenía que ser el formato del futuro para vídeo doméstico y audio; sin ir más lejos, fue de los más populares en Japón, pero tenía varios problemas. 

El primero y el más evidente era lo aparatoso de su diseño. Aunque por el mero hecho de ser un disco no ocupara mucho volumen horizontal, esos 30 centímetros de diámetro necesitaban de estanterías o repisas mucha más grandes que las que albergaban las cintas magnéticas. Y luego estaba que eran muy sensibles a un fenómeno conocido como el "laser rot (podredumbre de láser)", un tipo de degradación interna de las capas superficiales del disco que hacia que a los pocos años de su uso se empezaran a percibir "artefactos" o ruido en las imágenes. No es que los dejara inútiles, pero ya no "brillaban" tanto como cuando se compraron.

Disc Rot Close Up Imagen: Jaro01438 / Wikimedia Commons (CC BY-SA)

Por no hablar de que el precio de este formato siempre se consideró de los más exclusivos de su época. Sólo un disco normal de estos costaba en los 80 y los 90 entre 27 y 37 dólares -al cambio, hoy costarían unos 90 como poco, con las ediciones especiales o los "box sets" de coleccionistas costando entre 150 y 330 euros actuales, respectivamente- y los reproductores costaban, como poco, unos escalofriantes 900 dólares (hoy su modelo más económico costaría 6.000 euros de seguir comercializándose). Pero lo "peor" de todo, era que en realidad no eran un formato digital como muchas compañías los presentaban: era analógico, de ahí sus sensibilidad a ciertas inclemencias. Y se puede comprobar de hecho poniendo uno bajo un microscopio como hizo cierto creador de contenido de Youtube.

Mirado con lupa, se pueden ver sus fotogramas

El canal Tech Agents quiso comprobar cuál era la verdadera ingeniería detrás de los LaserDisc. Mediante el uso de un microscopio digital USB examinó la superficie de uno de estos discos y, incluso antes de encontrar la que sería la “prueba definitiva” de que los LaserDisc eran eminentemente analógicos, ya pudo observar la primera característica que los diferencia de los CD o los DVD: las hendiduras microscópicas y zonas planas que los lectores del formato interpretan para mostrar la imagen en pantalla.

Básicamente, la superficie de lectura de un LaserDisc era muy parecida a la de un disco de vinilo -con el que comparte tamaño. Esas hendiduras formaban un patrón en espiral similar al que la aguja de un tocadiscos utiliza para “leer” el audio y transmitirlo. La diferencia es que el LaserDisc empleaba esas hendiduras para codificar una señal de vídeo analógica en frecuencia modulada (FM).

La superficie de lectura de un LaserDisc era muy parecida a la de un disco de vinilo

Dependiendo de la longitud y la separación de esas hendiduras microscópicas, la lente del reproductor interpretaba las variaciones de reflexión del láser y las convertía en una señal eléctrica, que después se transformaba en imagen y sonido en el televisor. Lo curioso es que no se trataba de una señal digital compuesta por bits, sino de una señal analógica continua, lo que significa que parte de la información visual queda literalmente “dibujada” en la superficie del disco. Con suficiente aumento -como el que proporciona un microscopio- algunos patrones de la imagen pueden llegar a distinguirse. La prueba aparece cuando en Tech Agents examinan la zona del disco que contiene la secuencia de créditos de una película:

Techmoan Creditos Laserdisc Imagen: Tech Agents (vía Youtube)

Las formas de las muescas y las hendiduras reproducen patrones que recuerdan claramente a una secuencia de créditos. Esta es la parte más fácil de reconocer porque se trata de fotogramas con un fondo uniforme sobre el que el texto se desplaza verticalmente. Ese movimiento hace que cada vuelta de la espiral del disco capture una pequeña parte distinta de la imagen, creando patrones repetidos que pueden llegar a distinguirse bajo el microscopio.

En el resto del metraje es mucho más difícil identificar formas concretas. Como el disco está inmóvil durante la observación y no se produce el escaneo continuo que realiza el lector óptico durante la reproducción, lo que se percibe es más bien una especie de “ruido” visual. Sin embargo, esos patrones aparentemente caóticos corresponden en realidad a fragmentos de los fotogramas de la película, que solo cobran sentido cuando el disco gira a gran velocidad y el reproductor reconstruye la señal completa.

Pese a ser físicamente más grande que un CD o un DVD, un LaserDisc solo podía alcanzar una resolución de 480i

La diferencia entre un LaserDisc y un CD o un DVD es que las hendiduras de estos últimos representan datos binarios, no formas de onda analógicas. Si examináramos su superficie con un microscopio, lo que veríamos sería una secuencia de pequeñas incisiones que codifican bits de información. Esos datos necesitan después ser interpretados por un procesador que reconstruye digitalmente el audio o el vídeo.

Esta es también la razón por la que el LaserDisc, pese a ser físicamente más grande que un CD o un DVD, tenía una resolución de imagen inferior. Mientras que los formatos digitales almacenan datos que pueden representar imágenes de mayor definición, el vídeo analógico del LaserDisc estaba limitado a resoluciones propias de la televisión estándar de la época, aproximadamente 480i. Si queréis ver más muestras del experimento, podéis ver el vídeo de Techmoan aquí

Los LaserDisc, precursores de los shooters on rails y los QTE

A pesar de estas limitaciones, y al hecho de que comercialmente el Láser Disc era una sangría para muchas empresas por lo difícil de su colocación entre el público, sí que contribuyeron de forma importante a la historia de los videojuegos. Concretamente, en los salones recreativos durante la década de los 80. Un Láser Disc podía usarse en conjunción con otros elementos generados por los componentes internos de las recreativas para ofrecer experiencias jugables. Como ejemplos notables se pueden citar Cobra Command de Data East o Astron Belt de Sega. Estos juegos utilizaban secuencias de vídeo real (Full Motion Video) almacenadas en LaserDisc como fondo animado, mientras que la recreativa generaba en tiempo real los elementos interactivos, como la retícula, los disparos o la interfaz del jugador.

Cobra Command Laser Disc Imagen: Old Classic Retro Gaming (vía YouTube)

Junto a juegos que luego fueron adaptados a consolas domésticas -como Road Avenger para el Mega-CD-, fueron experiencias que popularizaron los shooters on rails y que ha evolucionado hasta nuestros tiempos, aunque ya sin necesidad de usar secuencias de vídeo. Otro ejemplo de contribución mediante el Láser Disc fueron los juegos basados en Quick Time Events o QTE, con la saga Dragon's Lair creada por Don Bluth como el máximo exponente. Por desgracia, el formato también era caro de producir para las máquinas recreativas, y de hecho era más propenso a fallos y averías que las que podían experimentar LaserDiscs caseros para sus visionados. 

Dragons Lair Hd 2003715

No obstante, el legado de este formato que tuvo "engañado" a mucha gente hace 40 años también inspiró a muchas desarrolladoras a buscar la forma de combinar imágenes pregrabadas en vídeo con sprites y videojuegos. El caso más conocido es Mortal Kombat, pues en todas sus versiones iniciales, decorados y sprites de sus personajes eran fotogramas prerrenderizados de actores reales que podíamos mover, tanto en la versión arcade como en las domésticas. Con lo cual, de haber salido antes, seguramente también habrían empleado el formato LaserDisc por el impacto y calidad que tenía para mostrar imágenes de un videojuego en movimiento.

Imagen de portada: RetroEditor (vía Wikimedia Commons, CC BY-SA)

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