Es curioso cómo el terror fantástico sigue sin abrirse paso en televisión. Sí, tenemos varias producciones en Netflix creadas por Mike Flanagan, como La caída de la casa Usher, que no me cansaré de recomendar, y propuestas sorprendentes como From, perfecta para los fans de Perdidos, pero en líneas generales, y al contrario de otros géneros muy en boga estos años como la ciencia ficción, no abundan muchas series dispuestas a hacérnoslo pasar muy mal con criaturas y temáticas espeluznantes. Es por eso que cuando me enteré de que Territorio Lovecraft dejará HBO Max en breve me fui rápido al teclado a avisaros.
De esta ficción, bautizada en versión original como Lovecraft Country, ya os hablé hace un par de años centrándome en su sorprendente cancelación tras ser renovada en primera instancia y encontrar reseñas, en su mayoría, muy favorables. A la prensa y el público les gustó su propuesta basada en la novela homónima de Matt Ruff, que presentaba una historia donde se entremezclaban el horror cósmico de H.P. Lovecraft con los horrores muy reales del racismo de la época de Jim Crow. Más en detalle, el programa seguía a Atticus Freeman (interpretado por la exestrella de Marvel Jonathan Majors), un veterano de la Guerra de Corea y fan de la ciencia ficción que decide emprender un viaje por carretera por los estados del sur de Estados Unidos junto a su amiga de la infancia (Jurnee Smollett) y su tío (Courtney B. Vance), tras recibir una carta de su padre desaparecido.
Casas encantadas, monstruos y muchos más horrores
A lo largo de 10 episodios los espectadores fuimos testigos de cómo sus protagonistas sobrevivían a criaturas monstruosas, mansiones encantadas, posesiones infernales coreanas, viajes por el tiempo, etc. Lovecraft Country, aunque tenía una historia principal de fondo, no dejaba de ser una antología donde cada capítulo exploraba un nuevo tipo de horror, rindiendo tributo a los mitos de Lovecraft que tantos videojuegos han inspirado y presentando un gran rompecabezas del que los espectadores formábamos parte.
Todo ello, como decíamos, mezclado con una historia donde el racismo, el trauma y la búsqueda de la identidad por el que pasan sus personajes eran también clave. Un cóctel bastante atractivo que hacía de Territorio Lovecraft una serie que merecía la pena ver para cualquiera que se considere fan del género. Lamentablemente hubo un problema: esta fue una producción muy costosa y ambiciosa que requería la atención de millones de espectadores, y se ve que las cifras de audiencia, aunque buenas, no fueron masivas.
La pregunta que os haréis ahora si no habéis visto la serie es: ¿tiene un final cerrado? Para nada. Territorio Lovecraft nos dejó con muchas preguntas que debían haber sido respondidas en una segunda o tercera temporada. Aun así, no es tampoco un desenlace que te cabree por lo que nos perdimos, y creo que cualquiera podría disfrutarla hoy si le da una oportunidad. Si es tu caso, date prisa. Según NuevoEnVOD, desaparecerá de HBO Max este 16 de agosto. Puede que luego regrese, quién sabe, ¡pero avisados quedáis!
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