Es cierto aquello de que la realidad a veces supera la ficción, y cuando eso se junta con hechos históricos podemos tener un cóctel explosivo. A menudo, el cine y la televisión prefieren adaptar los eventos reales solo cuando favorecen a su narrativa, y parte de ello es asegurarse de que los espectadores se creen lo que están viendo, independientemente de que ocurriera o no.
Michael Mann y Johnny Depp se tuvieron que enfrentar a ello con Enemigos Públicos. Estrenada en 2009, el drama histórico narraba la vida de uno de los gangsters más infames de la historia de Estados Unidos. Un ladrón de bancos conocido por sus teatrales métodos a quien entre sus muchos "logros" se le suele asignar haber impulsado la remodelación del FBI en los años 30.
Entre los hechos que se conocen de su vida hay algunos tan locos que desde la cinta tuvieron que suavizarlo. En una escena, Dillinger escapa de prisión usando una pistola de madera con la que logra sobrepasar a un puñado de guardias. Contaba Mann en una entrevista que en la realidad fueron 17 guardias a los que el criminal consiguió de alguna manera atemorizar con el arma de mentira, pero era algo tan increíble que creían que en pantalla quedaría totalmente inverosímil.
Dillinger se salía con la suya en sus crímenes gracias a una enorme confianza en sí mismo. Otro momento de su vida que se quedó fuera de la película es cuando le escribió una carta firmada a John Ford por crear excelentes automóviles para huidas, incluso recomendándole que debería cambiar el slogan de la marca a "conduce un Ford y mira a los otros coches quedarse atrás".
Si entramos en el terreno de las leyendas hay aquí infinidad de anécdotas que aún se debaten si ocurrieron o no. Una de las más populares es que llevó a cabo un robo exitoso fingiendo que estaban rodando una película de gangsters. Otra es que fue a la Expo Universal de Chicago de 1933 y le pidió a un policía que le hiciera una foto con su novia sin que él lo reconociera. Si bien la cinta no se atrevió a introducir esto último, tiene una escena similar en la que Dillinger entra en una comisaría y se pone a mirar sus propios carteles de Se busca.
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