Si eres uno de esos fans de Juego de Tronos a los que su secuela, La Casa del Dragón, se les está empezando a hacer un poco bola, conviene que sepas una cosa: no estás solo. Y no, no hablamos solo de debates en redes sociales, sino del propio creador del universo de Canción de Hielo y Fuego. George R.R. Martin ha reconocido abiertamente que su desconexión con la serie precuela es total, hasta el punto de definir su relación con el showrunner Ryan Condal como "abismal". Palabras mayores, y no dichas al azar.
El punto de ruptura con La Casa del Dragón
El autor lo ha contado con una franqueza poco habitual en una extensa entrevista concedida a The Hollywood Reporter, donde repasa su imperio creativo, sus éxitos recientes… y también sus tormentos más persistentes. Martin no se anda con rodeos al hablar de lo ocurrido tras la primera temporada de La Casa del Dragón. Según explica, su relación con Ryan Condal comenzó siendo una auténtica colaboración creativa. "Yo le contraté. Pensé que éramos socios", recuerda el escritor. Durante la primera temporada, Martin leía los guiones, enviaba notas y veía cómo se aplicaban cambios. Todo parecía funcionar.
Imagen de La Casa del Dragón
El problema llegó cuando Condal pasó a ser el showrunner único en la segunda temporada. Ahí, en palabras del propio Martin, "simplemente dejó de escucharme". Sus notas ya no se reflejaban en los guiones y, en el mejor de los casos, recibían respuestas vagas del tipo "ya lo pensaré". La situación se fue enquistando hasta que HBO le pidió que canalizara todas sus observaciones a través de la propia cadena, que se encargaría de trasladarlas al equipo creativo.
HBO le pidió que canalizara todas sus observaciones a través de la propia cadena
El punto de no retorno llegó en 2024, cuando Martin publicó en su blog el texto Beware the Butterflies, donde criticaba algunos cambios introducidos en la adaptación de Fuego y Sangre, calificándolos de "tóxicos" para la historia. El post fue retirado tras llamadas de ejecutivos nerviosos, pero el daño ya estaba hecho. Según recoge The Hollywood Reporter, tras una tensa reunión por Zoom, Martin llegó a decir: "Esta ya no es mi historia", y fue apartado temporalmente de la serie.
Imagen de El Caballero de los Siete Reinos
Un contraste llamativo: entusiasmo total con El Caballero de los Siete Reinos
La paradoja es evidente. Mientras su relación con La Casa del Dragón está rota, Martin se muestra entusiasmado con El Caballero de los Siete Reinos, la nueva precuela basada en sus relatos de Dunk y Egg. En la misma entrevista, define al showrunner Ira Parker como "fantástico" y asegura que comparte sus mismas prioridades creativas.
No es un detalle menor. Para Martin, la fidelidad al material original no es un capricho, sino una cuestión casi emocional. Él mismo ha dicho en varias ocasiones que considera a sus personajes como a sus hijos, y que cualquier cambio importante debe tener una justificación clara. En el caso de El Caballero de los Siete Reinos, siente que esa línea roja se está respetando. Además, la serie nace con una vocación mucho más modesta: sin dragones, sin grandes batallas y con un presupuesto controlado. "Es un campo, tiendas de campaña y algunos caballos", resume Martin, dejando claro que no todo en Poniente necesita ser épico para funcionar.
Imagen de La Casa del Dragón
Un imperio creativo que no deja escribir
Más allá del conflicto televisivo, The Hollywood Reporter dibuja el retrato de un Martin atrapado por su propio éxito. Poniente no solo ha sobrevivido sin él: se ha expandido. La Casa del Dragón sigue adelante, hay más proyectos con Martin a bordo en desarrollo, una obra de teatro en el West End, videojuegos como Elden Ring y diferentes negocios culturales en Santa Fe.
Vientos de Invierno, el libro que debería continuar Juego de Tronos, acumula ya más de una década de retraso
Pero ese imperio tiene un precio. Vientos de Invierno, el libro que debería continuar Danza de Dragones, acumula ya más de una década de retraso. Martin reconoce tener alrededor de 1.100 páginas escritas, pero también admite que el proceso se ha vuelto cada vez más tortuoso. Reescribe, duda, cambia de punto de vista y se enfrenta a una complejidad narrativa enorme, con más de veinte personajes principales compitiendo por espacio. Aun así, descarta por completo dejar que otro escritor termine la saga. Para él, no acabarla sería un fracaso personal. "Quiero terminarla", insiste, aunque también reconoce sentirse "muy atrasado en todo".
Imagen de Juego de Tronos
Un creador cansado, pero no rendido
El retrato que emerge de esta entrevista es el de un autor brillante, sincero hasta el exceso y profundamente cansado. El mismo hombre que escribió Tormenta de Espadas en un solo año ahora lucha durante más de una década con su siguiente gran capítulo. El éxito de Juego de Tronos fue lo mejor, y lo peor, que le pudo pasar a su obra.
Que George R.R. Martin se haya "divorciado" creativamente de La Casa del Dragón no deja de ser sintomático. Para algunos espectadores, la serie ya no tiene el alma que hizo de Juego de Tronos algo especial. Para su creador, directamente, ya no es su historia. Y cuando el padre de Poniente dice algo así, conviene escucharlo.
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