Un punto caliente en cuestión de relaciones geopolíticas en la actualidad es el mar de la China Meridional. No hay un conflicto armado como tal en él, pero sí un tenso tira y afloja entre dos de las grandes superpotencias del mundo (China y EE.UU) acerca de la isla de Taiwan. Las reivindicaciones del país que dirige Xi Jinping sobre la nación escindida de China son históricas y un punto de fricción entre su país y los EE.UU.
Ahora, parece que China se está mostrando más confiada y autoritaria que antes en este escenario, y lo hace después de que, hace algunos meses, cientos de barcos pesqueros hayan formado una suerte de bloqueo entre sus aguas y buena parte del territorio japonés y taiwanés, obligando a dar rodeos a no pocos buques de otros países para evitar un incidente.
La Gran Muralla Pesquera
Según explica el New York Times, entre el los días 9 y 12 del pasado mes de enero, cientos de pequeños pesqueros con bandera China abandonaron sus actividades y zonas de faena habituales para formar un "muro" de gran densidad que recorría 300km de distancia de un extremo a otro. Las imágenes de satélite demuestran que no fue un movimiento aleatorio ni fortuito, sino uno coordinado. Destaca también que no fuera la primera ocasión. El dia de Navidad de 2025, se repitió esta maniobra, pero formando una L inversa, y con más barcos; hasta 2.000.
Operación de Navidad | Imagen de The New York Times (vía Xataka)
También hay que señalar que en esa ocasión, el muro (al menos la parte inferior de esa L invertida) "apuntaba" hacia la zona perteneciente a las aguas de Taiwán. La explicación más lógica para estos movimientos tan "militarizados" con su flota pesquera es que pretenden legitimar su soberanía sobre esas islas que -recordemos- para ellos es histórica. De paso, aprovechan para sacarle los dientes a Japón (el aliado económico y militar más cercano a los EE.UU en la zona), en especial ahora que están comenzando a rearmarse por primera vez con un ejercito no sujeto a las condiciones impuestas tras la Segunda Guerra Mundial.
¿Una posible escalada en la zona?
Sea por el motivo que sea, y pese a que analistas pertenecientes a los distintos paises implicados han "elogiado" la capacidad de coordinación mostrada por una flota supuestamente civil de China, en los últimos días varios movimientos más serios y con componentes más peligrosos que pesqueros se han llevado a cabo. Cazas tipo J-16 del Ejercito Popular de Liberación se han acercado peligrosamente a los F-16 taiwaneses, llegando incluso a lanzar bengalas cuando estos iban a interceptarlos.
A esto se le suma que EE.UU ha acusado públicamente a China de haber realizado pruebas nucleares encubiertas en su sitio de Lop Nur, acusación que China rechaza calificándola de pretexto. La evidencia presentada es un pequeño seísmo registrado en 2020 cuya interpretación los expertos independientes no han podido confirmar. Un episodio más de un pulso en el que ninguna de las dos partes tiene intención de ceder terreno.
La cuestión es que estas maniobras militares en la frontera marítima de los tres principales actores geopolíticos (Japón, Taiwan con el consabido apoyo político de EE.UU, y la propia China), se están convirtiendo en una constante. Las coreografias coordinadas de barcos de pesca son un riesgo importante, no sólo por el bloqueo de rutas críticas, sino porque en caso de que fueran blanco de un ataque deliberado o por daño colateral, daría una excusa para convertir el incidente en una nueva arma de presión en la zona.
Imagen de portada | Ernest Gunasekara-Rockwell
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