Sin duda la bebida más universalmente conocida en todo el mundo es la cerveza, ese liquido de distintas tonalidades doradas -o incluso negras en lugares como en Irlanda- y coronado por una llamativa espuma está presente en casi todos los bares del mundo, festivales, y neveras (porque lo suyo es beberla bien fría). Pero lo más curioso de este brebaje que se obtiene de la fermentación de la cebada no es sólo que sea tan antiguo o más que la agricultura avanzada, es su lugar de origen en el mundo.
No fueron los germanos o los alemanes quienes la descubrieron -aunque si la popularizaran en buena medida- ni los celtas o los irlandeses con sus distintas variedades y generosas raciones del líquido; ni siquiera los chinos, que también tienen una larga tradición cervecera en Asia. Fueron los habitantes de lo que hoy es Israel quienes, según unos hallazgos en la zona, presentaron al mundo esta bebida de 13.000 años de antigüedad.
La cueva Raqefet ¿la primera cervecería de la historia?
Es gracias a una publicación de un equipo arqueológico compuesto por expertos de Stanford y la Universidad de Haifa que es posible pensar en este hecho, y cuyos hallazgos documentaron en el Journal of Archaeological Science: Reports. En la cueva Raqefet, situada en la zona del Monte Carmel en Israel, se descubriendo tres morteros de piedra, y no muy lejos de ella, un yacimiento funerario natufiense - que es como se conocía a los habitantes de la zona entre los años 15.000 y 11.500 a.C.
La entrada a la cueva de Raqefet en la cara sureste del Monte Carmel. - Imagen Dani Nadel (vía Wikimedia Commons CC BY-SA 3.0)
El análisis de estos restos confirmo que este pueblo, con el que los judíos 10.000 años después se relacionarían, sabía explotar las plantas para elaborar bebida, como el trigo y la cebada. Los dos morteros se empleaban para almacenar cereales mientras que el tercero se empleaba para machacar las plantas, calentar, y fermentar la cerveza. Las pruebas están restos de almidones que muestran signos de germinación y fermentación, o sea, que los malteaban. Pero también llama la atención la proximidad de lo que sería la primera destilería alcohólica del mundo a unas fosas en las que los natufienses enterraban a sus muertos.
La cerveza como bebida funeraria y motor de la agricultura
A diferencia de nuestros días en los que la cerveza se asocia con motivos de festividad y jolgorio, es posible extrapolar que fuera una bebida empleada para realizar ritos funerarios, por el hecho de que la cueva estuviera muy cerca de lo que podría considerarse un lugar de entierro de la comunidad natufiense que habitaba en la zona, con restos de hasta 30 individuos en tumbas cercanas. No es que hoy en día no se pueda beber cerveza en un funeral. Si no, que se lo digan a los irlandeses con sus archiconocidos velorios en los que hay tristeza por la marcha del finado o finada, pero también es una celebración de lo que fue su vida.
Curiosamente, otra teoría que pone muy de relieve a esta bebida es la "beer hypothesis" -la idea de que el deseo de fermentar cereal, no de comerlo, pudo ser el motor de la domesticación de las plantas, y uno de los gérmenes de la agricultura en la zona-, teoría reciente de hace 60 años pero que hasta el descubrimiento de este yacimiento en Israel no se había considerado como sólida.
Aunque no confirme la teoría, la respalda, y los propios investigadores admiten que "pudo ser al menos una parte" o factor motivador a que los natufienses comenzaran a crear parcelas de cultivo. Ya no solo para disponer de trigo y cebada con los que elaborar su bebida ritual, sino también pan. El alimento más básico elaborado por el ser humano también estaba presente por la zona, aunque no en las inmediaciones de la cueva de Raqefet, sino en el este de Jordania, y parece ser que allí se estableció una de las "primeras panaderías" del mundo.
Teniendo en cuenta estos datos, la conocida ahora como "La cerveza de Raqefet", no es una muestra de que la civilización naciese de fiestas, o que la agricultura evolucionó para obtener y disfrutar de la cerveza. Aunque sí demuestra que los campos no se sembraban solamente para disponer de cereales y pan, sino para conseguir esta bebida que, incluso en nuestros días, se usa para celebrar tanto eventos felices como algunos más de luto... o simplemente para disfrutarla en los ratos libres y relajarnos.
Imagen de portada: Markburger83 vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)
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