De todos los éxitos de Las Guerreras K-Pop, el Óscar a Mejor Canción Original por el tema Golden es uno que tanto el público como la propia Netflix ya dan por hecho. Pese a no haber sido un camino fácil -su directora reconoce que hubo hasta ocho versiones de la misma antes de darla por buena-, entender por qué ha terminado sonando en todas las radios es tan fácil como asomarse a la razón por la que resulta increíblemente pegadiza ya desde la primera escucha.
En primer lugar porque EJAE, su compositora, se subió a hombros de gigantes para darle forma a su letra. Siguiendo la estela del Rags to Riches, la idea de saltar de la pobreza a la fama que ha salpicado durante años al mundo de la música y el cine, el propio director Chris Appelhans reconocía que se habían basado en uno de los grandes himnos de los noventa para darle forma: la canción Juicy, de The Notorious B.I.G. Lo que no supo ver la escritora y cantante coreana fue que, con ello, estaba cavando su propia trampa.
Up, up, up, it's our moment
Agarrándose también al tema Forever, de Drake, Kanye West, Lil Wayne y Eminem, con una estructura similar, el ascenso de Rumi y las HUNTR/X se escribió pensando en llegar a los propios límites de la protagonista. Empezando con notas demasiado graves Golden se va elevando hasta alcanzar agudos estratosféricos.
El registro es tan alto que incluso la propia cantante la escribió pensando en no tener que cantarla nunca en vivo, pero por suerte o por desgracia para ella, ese momento llegó. Tras ser elegida como la voz de Rumi, enfrentarse al tema estrella de Las Guerreras K-Pop se convirtió en una pesadilla. Si por momentos suena al límite es porque, efectivamente, la cantante también lo estaba.
En cualquier caso, poner a prueba su voz en un estudio de grabación puede ser difícil pero tiene un pase por todos los arreglos que vienen detrás y la posibilidad de ir cantando secciones de forma aislada. El verdadero problema para EJAE llegó al entender que cantar su propia canción en directo, tal y como suena en la película, iba a resultar humanamente imposible.
A diferencia de otras canciones K-Pop de este estilo, donde los integrantes de un grupo se reparten secciones para poder mantener la coreografía y recuperar el aliento, Golden la interpreta la voz de Rumi casi en su totalidad y a una velocidad inabarcable. Inspirada por aquellos himnos del rap, sus trabalenguas de frases interminables se convirtió en una trampa.
La propia EJAE reconocía que es una canción dificilísima porque no hay espacio para el aire. En el estudio puedes grabar frase por frase, pero cantar eso de un tirón mientras bailas es físicamente imposible para un solo pulmón humano. Cuando la película de Netflix alcanzó el éxito y Golden se convirtió en un nuevo himno, se vieron obligados a modificarla, cambiando los registros y apoyándose en secciones grabadas de respaldo, para que la cantante no se enfrentara al colapso.
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