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Titanfall 2 sigue demostrando a día de hoy que su campaña está en el top 3 de la generación

Titanfall 2 sigue demostrando a día de hoy que su campaña está en el top 3 de la generación

Por  /  8 de abril de 2020       
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Titanfall 2 no fue uno de los shooters con más éxito de 2016, pero su campaña es recordada todavía como una de las mejores que nos ha dejado esta generación de consolas. Una muestra de lo que es capaz Respawn Entertainment cuando da rienda suelta a sus ideas. A continuación, os cuento por qué es tan especial esta campaña.

En 2016, compré Titanfall 2 de salida. Tenía Battlefield 1 recién estrenado, y Call of Duty: Infinite Warfare salía en una semana, pero aún así, el primer Titanfall fue uno de los juegos que más me gustaron del comienzo de Xbox One, y su secuela me llamaba mucho más que lo que ofrecían las otras dos sagas ese año para jugar en multijugador. Porque lo compré por su "multi", por su jugabilidad, y lo último que me esperaba cuando lo estrené, era toparme también con la mejor campaña que me haya brindado un shooter militar de su estilo en esta generación.


Titanfall 2 es la secuela al primer juego de Respawn Entertainment, fundado por los creadores originales de Call of Duty tras su salida de Activision. La segunda entrega de una saga más conocida ahora por el battle royale APEX Legends, que mantenía los combates multijugador de alta velocidad con libertad de movimiento, así como las luchas a bordo de mechas gigantescos con armas de gran calibre, y ampliaba su oferta con una campaña para un jugador, algo que no estaba presente en el primer Titanfall. Lo cierto es que Titanfall 2 no tuvo todo el éxito que esperaba Electronic Arts; una IP nueva de esta generación, con una menor campaña de márketing y, para rematar, se publicó entre Battlefield y CoD, los dos auténticos titanes de su género, algo que terminó por ahogarlo.


Pero su calidad hizo que quienes lo jugaron recuerden a Titanfall 2 con cariño, en especial en lo referente a su campaña. Porque es una experiencia divertida de principio a fin que encuentra maneras de sorprenderte en cada nivel, con nuevas mecánicas y propuestas ambiciosas. Todo ello cimentado sobre la que probablemente sea la jugabilidad más fluida del género en cuanto al movimiento, y con mechas gigantes de combate como la guinda de su pastel. Con el paso de los años y de los juegos, uno se va olvidando de detalles de algunas aventuras, pero he regresado hace poco a Titanfall 2 - lo dieron gratis con PlayStation Plus en diciembre, por cierto - y no he podido evitar querer recordar esta campaña que, para muchos, está considerada como una de las mejoras de esta generación.


Una campaña tan variada como ambiciosa


Lo primero que suele llamar la atención de Titanfall 2, como su predecesor, es la jugabilidad. Hablamos de un shooter en primera persona muy enfocado a la movilidad, con carreras por las paredes, saltos dobles y que premia la velocidad y la fluidez ante todo. Todo esto es tremendamente divertido en el multijugador, pero es en la campaña donde de verdad brillan las virtudes de este sistema. Porque los niveles combinan fases típicas de tiroteos con zonas puramente plataformeras, que recuerdan por momentos a una versión futurista de Mirror's Edge, y que proponen situaciones radicalmente distintas en cada fase.


Esto es algo que se ve muy pronto, en especial con el tercer nivel de la campaña, excluyendo el tutorial. La misión "Viaje al abismo" comienza de manera usual: tu Titán y tú os adentráis en una fábrica subterránea, con los típicos enemigos, los titanes, algunas plataformas… hasta llegado un punto en el que la única manera de progresar es por una cadena de montaje inmensa sobre un abismo insalvable.


De repente, te ves luchando contra un batallón entero desde dentro de una casa en contínua construcción, que no para de moverse y de dar vueltas sobre sí. Un vaivén caótico en el que pierdes el control de tu entorno, que termina contigo escalando por una ciudad vertical construida sobre una pared sin una referencia clara de dónde queda abajo, dónde está arriba y cómo vas a llegar a la salida. Cuando crees que te has acostumbrado a lo que ofrece el juego, Titanfall 2 te lanza un gancho de izquierdas con nuevas mecánicas y situaciones, que hace que cada reto parezca novedoso.


Y esto es solo el comienzo, porque, acto seguido, Titanfall 2 te noquea con los que son, fácilmente, los dos mejores niveles de un shooter en esta generación. El primero de los dos, "Efecto y causa", es uno del que seguramente hayáis oído hablar en muchas ocasiones, y cualquier cosa que se diga sobre él se queda corta de su premisa jugable. Porque, a una jugabilidad muy dinámica de por sí, se le suman los viajes en el tiempo como mecánica para explorar unas instalaciones, mientras te transportas constantemente entre su pasado y su presente en ruinas.



Su ritmo endiablado hacen de cada nivel un espectáculoYa no es cuestión de avanzar sin más. Ahora tienes que acostumbrarte a buscar caminos donde no los hay, a lanzarte contra los peligros y rezar porque no estén ahí cuando viajes; o a tener que luchar en una misma sala y al mismo "tiempo", con dos grupos de enemigos muy distintos entre las dos líneas temporales. Y todo ello a un ritmo endiablado, que hacen del nivel un auténtico espectáculo en movimiento tan alucinante hoy como la primera vez que lo jugué.


De lo que no me acordaba tanto, y me ha vuelto a sorprender hace poco, es de su continuación "La baliza". Puede que el nombre de este nivel no sea muy rimbombante, pero es donde Titanfall 2 encuentra el equilibrio perfecto entre sus distintos elementos. Las fases de combate a pie se combinan con los combates de Titán, y el "plataformeo" vuelve otra vez a evolucionar de maneras distintas para cambiar otra vez el terreno de juego al que estás acostumbrado.


Se introducen elementos como ventiladores gigantes, grúas y plataformas móviles, o una herramienta para activar interruptores a distancia, que le dan otro giro a la experiencia. Y todo ello culminado con un enfrentamiento a gran altitud, en unas estructuras entre las nubes, saltando de edificio en edificio mientras te disparan desde todas las posiciones. No solo es uno de los momentos más entretenidos y emocionantes de la campaña, sino que su despliegue visual es de lo mejorcito que le he visto jamás a Respawn.


Pero de vuelta a los niveles en general, de entre todas las cosas que hace bien Titanfall 2, una de las que más destaca es la variedad. Respawn encontró la manera de sorprender en cada nivel sin tocar una jugabilidad base que, de por sí, es de lo mejorcito del género. Todo ello a base de proponer nuevas situaciones, de ser ambiciosos en su diseño. Algunos niveles son más tradicionales, enfocados a los combates en Titán o a los tiroteos pasilleros, y otros juegan más con los límites de su propuesta, como Efecto y causa, pero el resultado general es el de una campaña diversa, fresca, que tiene algo para todo el mundo.


Y he hablado mucho del movimiento y las plataformas, de las mecánicas de los niveles, pero no hay que olvidar que los titanes son una parte integral de Titanfall - o lo eran hasta Apex Legends - y su campaña también tiene hueco para ellos. Mechas gigantescos y armados hasta los dientes cuyos enfrentamientos le dan un punto de estrategia a la campaña, con distintas habilidades y equipamientos. De hecho, la mayoría de niveles cierran con un combate de "jefe" a bordo de titanes, y pocas cosas molan tanto como disputar un combate a muerte entre dos robots enormes con ejecuciones incluídas.


Sus personajes hacen que toda la historia funcione


Como véis, la jugabilidad de Titanfall 2 y la propuesta de sus niveles son dos elementos que brillan con fuerza, pero ellos solos no se bastan para sostener una campaña. También es importante la historia, tener buenos personajes que logren engancharte a la partida, algo que logra este título. Lejos de la épica militar típica de estos juegos, Titanfall 2 cuenta una historia más personal, que gira en torno a la relación entre Jack Cooper y el titán BT-7274, una alianza atípica nacida de la necesidad, para sobrevivir en un mundo enemigo, tras el comienzo fallido de una operación a gran escala.


De hecho, en un principio ni siquiera eres el piloto de este titán. En el mundo de Titanfall, los "pilotos" son soldados de élite fuera de lo corriente, capaces de cambiar el curso de cualquier batalla. Una especie de mezcla entre un Spartan y un experto del parkour con jetpack, y con un robot gigante a sus órdenes. Tú, por desgracia, no eres nada de eso. Tu personaje es un fusilero de tercera, el único superviviente de su batallón, que "hereda" la misión del piloto de BT para acabar con los planes de la IMC en el planeta.


Así, el transcurso de la aventura es un in crescendo constante nivel a nivel, en el que tú mismo ves como pasas de ser un simple soldado a convertirte en un guerrero de élite temido por el enemigo. Y de manera paralela, tu relación con BT ayuda a caracterizar a los dos personajes. Por una parte, el inexperto soldado Cooper con su humor y su confianza fingida, y por la otra una IA que dentro de su programación se va abriendo poco a poco a ti, cuya personalidad refleja la tuya, e incluso encuentra sitio para algún chascarrillo voluntario, o involuntario en ocasiones.


Los diálogos permiten al jugador dar su pequeño toque personal a las charlasLos diálogos permiten al jugador dar su pequeño toque personal a las charlas

Las conversaciones entre los dos protagonistas son constantes. Charlas sobre la misión y los objetivos, sobre el universo del juego o sobre temas más triviales que le dan cierto encanto a la aventura. En muchas ocasiones el juego te plantea decisiones de diálogo durante las conversaciones, y si bien estas no afectan en absoluto a la historia, son pequeños añadidos que hacen que te sientas involucrado, que cada charla tenga un toque personal, y eso ayuda a que te involucres más en la aventura.


Donde sí flojea la campaña de Titanfall 2 es en los villanos. Un grupo de mercenarios conocido como los APEX Predators (sí, se llaman APEX) con objetivos opuestos a los nuestros, que conforman los "jefes" de cada nivel. Durante el juego puedes espiar sus conversaciones de radio para conocerlos algo mejor, aunque al final se quedan en unos enemigos caracterizados a medias, que tampoco te producen un impacto. Lo más seguro es que estos mercenarios iban a ser parte importante de algún posible juego futuro, y de hecho, ciertos elementos como su nombre, o incluso el diseño de su logo, han acabado por perdurar en APEX Legends.


Sin duda, una de las joyas del género en esta generaciónPero ni siquiera estos villanos logran echar por tierra lo que logró Respawn con la campaña de Titanfall 2. Una aventura ligera, divertida de principio a fin, que se atreve a ir mucho más allá de lo que uno espera en la campaña de un shooter militar multijugador. Es, sin duda, una de las joyas del género en esta generación. Y esto hace aún más doloroso que, por lo que sugieren todas las señales, y las declaraciones de la propia Electronic Arts, la tercera entrega no sea una prioridad para ninguna de sus partes.


Con el éxito de su battle royale, y de juegos de Respawn como Star Wars Jedi: Fallen Order, la saga "principal" de Titanfall se encuentra ahora mismo en un segundo plano para sus creadores, pero si de algo es testimonio la campaña de este juego, es de que el universo de Titanfall puede dar todavía más de sí. Si no has jugado nunca a Titanfall 2, ya tardas en probar su campaña. Y si la jugaste hace tiempo, vuelve a superarla. Porque si hay algo de lo que no cabe duda, es de que la campaña de Titanfall 2 es un verdadero espectáculo.


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