El cambio de estrategia de Xbox no está ofreciendo los resultados que Microsoft esperaba. Aunque se puede decir aquello de que todavía queda partido, el último informe financiero de la gigante tecnológica apunta a una marcada reducción de ingresos en su división de videojuegos. Una mala noticia que empeora al saber que no se debe a un único problema. Da igual si piensas en la venta de consolas, el número de usuarios de Game Pass o los ingresos por distribución de juegos; la respuesta en todos los casos es que los números del último trimestre de 2025 fueron mucho peores que los del mismo periodo de 2024.
Tres problemas para Xbox
La situación de Game Pass, que ha reducido sus ingresos en un 5%, quizá sea la más preocupante de todas. Este es el primer informe financiero de Microsoft desde la estratosférica subida de precio que sufrió el servicio el 1 de octubre de 2025. El hecho de que los ingresos se reduzcan pese a un movimiento así habla de una reducción muy considerable en el número de suscriptores. Cabe destacar, eso sí, que desde Xbox achacan la situación a los fuertes contenidos 'first party' que hubo el año anterior, cuando Call of Duty: Black Ops 6 era accesible en todos los 'tiers' y se publicó Indiana Jones y El Gran Círculo. La realidad, en cualquier caso, es que los consumidores lo están encontrando menos atractivo.
La reducción en los ingresos por venta de juegos y consolas han hecho que la bajada total de la división Xbox llegue hasta el 9%. Aquí el primer culpable claro es Call of Duty: Black Ops 7, reconocido como un fracaso por la propia Activision. La saga supone, desde su adquisición, un porcentaje muy importante de los ingresos de la división de gaming de Microsoft. Sin embargo, la entrega de este año ha sido una de las menos vendidas de los últimos años. Esto ha dado lugar a algo nunca visto, pues la saga Battlefield ha superado a CoD en ventas por primera vez en la historia. Así de mal ha salido el plan.
Los lanzamientos de Xbox en los últimos meses no funcionaron como se esperaba.
Para terminar, las ventas de consolas se han reducido un 32%. Este era quizá el mazazo más esperado de todo el informe de cuentas. La nueva estrategia de Microsoft pasa por desescalar su inversión en 'hardware', centrándose en mayor medida en mejorar su posición como compañía 'third party'. La subida de precio de Game Pass especialmente enfocada a los usuarios de consolas y el aumento de los precios de Xbox Series S y Xbox Series X han reducido el interés por estos productos. Especialmente si tenemos en cuenta que, además, la marca ha renunciado de forma casi total a los juegos exclusivos.
La gran pregunta es si estos números responden a un problema estructural o coyuntural. Este trimestre la mayoría de huevos estaban puestos en la cesta de Call of Duty: Black Ops 7 y sus malas ventas han tenido un efecto devastador en la compañía. Al mismo tiempo, se percibe cierto desgaste entre unos usuarios a los que Game Pass cada vez ofrece menos soluciones y que parecen haber perdido interés por algunos de los estudios que maneja la gigante tecnológica. No hay que olvidarse de que en el trimestre a valorar también se estrenaron The Outer Worlds 2 y Keeper. El primero no hizo todo el ruido que hubiera cabido esperar y el segundo fue un fracaso comercial como pocos habíamos visto.
Serán los próximos informes financieros de la compañía los que ofrezcan una resolución definitiva. Con Fable, Forza Horizon 6, Gears of War: E-Day o Halo: Campaign Evolved; Microsoft parece tener sus opciones mucho más diversificadas este 2026. Cuando se pongan todas estas cartas sobre la mesa será cuando se pueda valorar la estrategia y determinar si los ingresos perdidos por venta de consolas (y gastos asociados a las mismas) realmente compensan. La respuesta clara es que la marca todavía no está en esa situación.
Ver 18 comentarios