Grounded es bonito, sugerente y muy divertido. Así es el inesperado nuevo juego de Obsidian

Grounded es bonito, sugerente y muy divertido. Así es el  inesperado nuevo juego de Obsidian
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Grounded está siendo una pequeña revolución en Steam y también en Twitch. Juego estrella de este mes en Xbox Game Pass, el nuevo título de Obsidian apunta a pasar de ser un travieso capricho a convertirse en un pequeño fenómeno. Nos armamos con nuestras hachas de piedra para combatir a las enormes arañas de su jardín y descubrir cuáles son sus claves.

A todos nos pilló por sorpresa Grounded, a mí al primero. Para mí, Obsidian siempre ha estado asociada a juegos de rol con una historia intrincada, con la toma de decisiones, con la subida de niveles y con videojuegos en los que hablar es la clave. Obsidian ha firmado alguna de las mejores aventuras y RPG de los últimos veinte años. Tyranny, Pillars of Eternity o el inolvidable Fallout New Vegas son suyos. Pero también es un estudio que toma riesgos que empuja a su equipo a salir de su zona de confort. Muchos recordamos aquel sorprendente Alpha Protocol, sus conversaciones, su historia y cómo los diálogos ramificaban esta aventura de disparos e infiltración. Pero Obsidian no siempre ha desarrollado títulos serios. Uno de sus mejores videojuegos es South Park: La Vara de la Verdad, ¿y qué era lo mejor de este RPG? ¿Subir de nivel, el combate? Para nada. Lo más chulo de la adaptación de la serie de animación de Trey Parker y Matt Stone era su sentido del humor, sus chascarrillos y la exploración de este descacharrante pueblo siendo un niño recién llegado. Lo mismo puede decirse de su más reciente y extravagante The Outer Worlds, un título que revisa los tópicos de la ciencia ficción espacial clásica para construir situaciones esperadas, humor y mundos extraños.

Grounded será recordado como otro de esos proyectos extraños pero adorables y acertados de Obsidian, divertidos, y con ganas de poner a prueba cómo funciona la empresa trabajando con géneros nuevos y de plena actualidad. Grounded no pasará a la historia, pero se disfrutará por muchos meses, y tiene un potente valor diferencial con respecto a otros juegos con una propuesta similar: atraer a aquellos a los que los juegos de supervivencia, construcción y elaboración de objetos nunca les interesaron. Su receta para lograrlo es combinar lo que ya funciona de propuestas como Minecraft o Fortnite con su toque personal, con ese ‘no-sé-qué’ mágico de Obsidian. Y esa es la gran clave de Grounded y por la que me lo estoy pasando tan bien con este videojuego.

En Grounded está ese gamberrismo infantil de su South Park en el que unos niños se apropian del entorno con su imaginación. Está también esa sensación tan sugerente de haberse colado en un lugar raro e inhóspito de The Outer Worlds. En los enfrentamientos contra los monstruos del jardín, en la forma en la que lo exploramos y nos movemos por el espacio hay mucho de Fallout New Vegas; y no porque tomemos decisiones, pero sí por su concepción de la supervivencia y por lo que el juego te hace sentir al entrar en una gruta que parece peligrosa. También, y de alguna forma, toda esa característica forma de escribir del estudio que está en estos títulos también está en Grounded.

Se nota esa Obsidian de Alpha Protocol que quiere expandir sus horizontes jugables

En el apartado jugable, se nota esa Obsidian de Alpha Protocol que quiere expandir sus horizontes jugables, experimentar y no ser solo una desarrolladora de juegos de rol. Grounded no inventa nada nuevo en sus mecánicas y dinámicas de recolección de piezas, construcción de elementos, útiles, armas y refugios, pero sí que hace un muy buen trabajo en relacionarlo con el resto de sus partes: con sus personajes, con su historia, con su multijugador a cuatro… y lo hace siempre con mucha humildad y honestidad. Grounded es un juego pequeño, una travesura de Obsidian, una curiosidad en su catálogo que le apeteció hacer dedicando los recursos justos, por probar. Y el juego funciona muy bien en ese contexto. Ya habrá tiempo para regresar a los gigantescos juegos de rol. Ya llegará en, espero no demasiado tiempo, Avowed, así como la expansión de The Outer Worlds. Pero ahora toca miniaturizarse con otros tres amigos o en solitario, adentrarse en un pequeño gran jardín, construir refugios chulos, evitar salir de noche y descubrir por qué nos hemos vuelto del tamaño de un píxel.

Jugando en solitario, Grounded también es divertido

Grounded es bonito, sugerente y muy divertido. Así es el  inesperado nuevo juego de Obsidian

La trayectoria de Obsidian, más enfocada en ofrecer buenas experiencias en solitario que multijugador, se nota en Grounded. Este no es un videojuego que te abandona en un mundo y solo te deja hacer lo que tú quieras, aquí hay una historia cargada de objetivos que Grounded te invita a cumplir. Eso no quiere decir que no puedas hacer lo que te venga en gana. Nada más elegir a uno de entre los cuatro niños disponibles, amanecemos miniaturizados en el patio de un jardín. Encontramos pequeñas estaciones de investigación y análisis preparadas para nuestro tamaño, lo que sugiere que no eres el primero en haber sido reducido. Comenzamos a recoger piedras, fibras vegetales y las analizamos. Eso nos habilita recetas de construcción con las que creamos un hacha. Con ella talamos brotes de hierba que nos sirven para hacernos nuestro primer refugio. La noche se acerca y alberga arañas del tamaño de un dragón. Hay que protegerse.

Grounded es bonito, sugerente y muy divertido. Así es el  inesperado nuevo juego de Obsidian


Grounded es bonito, sugerente y muy divertido. Así es el  inesperado nuevo juego de Obsidian

Los emplazamientos científicos en los que realizamos un estudio concienzudo de todo lo que encontramos no es lo único tecnológico del jardín. Al poco de empezar a jugar encontraremos otros cacharros con los que tendremos que interactuar, lugares raros y bunkers. Con ellos empieza la historia de Grounded: un misterio que tendremos que desvelar mientras luchamos por sobrevivir en este pequeño mundo. El relato preparado por Obsidian no es opresivo, no nos obliga a seguirlo, pero apetece hacerlo; es más bien como un elemento más de la aventura. Casi parece que el juego te invita a tomar una decisión: ¿quieres volver a tu tamaño real o prefieres quedarte para siempre disfrutando de este sitio? Y hay motivos para querer quedarse para siempre aquí.

Grounded tiene un apartado artístico precioso. El cambio de día a noche afecta a nuestra percepción del entorno, a las sombras que proyectan las hojas y la hierba. Estar continuamente saltando y luchando, rodeado de elementos familiares pero de reducido tamaño, da una agradable sensación de cotidianeidad, de estar en casa, de haber deformado la realidad con nuestra imaginación para pasarlo bien. Y es este ánimo el que nos lleva a construir, a buscar un refugio para evitar a los bichos y a seguir explorando sin parar. Porque aunque dicho así parezca mentira: este jardín es uno de los espacios abiertos más sugerentes para explorar de esta generación. Te pasas medio juego preguntándote: ¿cómo será la interacción con esa caja de chicles? ¿Cómo se comportará esa mariquita por la noche? ¿Esas hormigas que van en fila, cuál es su hogar, qué llevan en la boca, se lo puedo quitar? Y así nos pasaremos día tras día, dándonos cuenta que los insectos que conviven con nosotros cada vez se muestran más hostiles a nuestra presencia.

Grounded, todavía en Xbox Game Preview


Grounded es bonito, sugerente y muy divertido. Así es el  inesperado nuevo juego de Obsidian

Con todavía camino por recorrer para su lanzamiento definitivo, la mejor manera de disfrutar de Grounded a día de hoy es hacerlo a través del servicio Xbox Game Pass. Y hay motivos para hacerlo. Tanto jugado en solitario como en cooperativo a cuatro, Grounded merece la pena porque hay mucho de Obsidian aquí. No hay rol como tal, es cierto, pero sí un mundo que evoluciona con unas criaturas que cambian con él. Con respecto a cómo el jugador percibe el lugar y su navegación, tiene ideas interesantes. No hay un minimapa que nos oriente, pero al ser diminutos, podremos hacerlo mirando hacia arriba y guiándonos por el tejado de una casa, un elemento de luz que resplandece o una verja, por ejemplo. A medida que avanzamos, y creamos objetos, podremos explorar más y mejor, incluso hasta volar; o casi. Y esas bases que localizamos al principio del juego no es lo único que hay en este diminuto universo en lo que merece la pena adentrarse.

Grounded es bonito, sugerente y muy divertido. Así es el  inesperado nuevo juego de Obsidian

Grounded logra ser un divertimento notable para este extraño verano

Jugado en cooperativo, Grounded se hace más divertido en algo que flojea en solitario: su combate. Seguimos con unas dinámicas en primera persona demasiado parecidas a Fallout New Vegas; algo imprecisas al intentar impactar con un arma manual a un bicho, pero que aquí son algo más coherentes por ser niños relativamente indefensos. También hay ciertos momentos de impasse al tener que navegar por los menús para construir, pero cuando toca crear un refugio chulo o matar a una araña entre cuatro, los problemas se diluyen. Con todo esto que os he contado ya os habrá quedado claro que Grounded no será para vosotros ese gran juego de Obsidian, no cuenta con la profundidad rolera a la que nos tiene acostumbrados, y es que tampoco lo pretende. Pero sí que quiere, y lo logra, ser un divertimento notable para este extraño verano que nos está tocando vivir. Y ojo, que llegados a un punto de la trama, sí se muestra la Obsidian que todos conocemos y de la que hablado con tanto cariño en la introducción. Por desgracia, justo en ese momento es cuando el juego nos recuerda que está en acceso anticipado y nos pide que regresemos cuando su desarrollo finalice. Por supuesto que lo haremos.

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