Life is Strange: Reunion me ha devuelto la ilusión por una saga que no tenía futuro. El milagro que arregla el caos de Double Exposure es Chloe

Life is Strange: Reunion me ha devuelto la ilusión por una saga que no tenía futuro. El milagro que arregla el caos de Double Exposure es Chloe

Jugamos hora y media al nuevo juego de Deck Nine, que llega el 26 de marzo con el regreso de Chloe y una promesa renovada para los fans del juego original

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Life is Strange: Reunion me ha devuelto la ilusión por una saga no tenía futuro. El milagro que arregla el caos de Double Exposure es Chloe
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Adrián Mira

Editor

Hay franquicias que cargan con el peso de su propio legado como si fuera una mochila demasiado llena. Life is Strange es una de ellas. El primer juego de Dontnod llegó en 2015 y dejó una huella profunda en toda una generación de jugadores que encontraron en Max, en Chloe y en Arcadia Bay un espejo emocional en el que identificarse. Tras varios juegos en los que se cuentan otras historias y se presentan otros personajes (a excepción de Life is Strange: Before the Storm, que actúa de precuela del primer juego), la comunidad se emocionó mucho cuando Life is Strange: Double Exposure se presentó como el gran regreso de Max, con nuevos poderes.

No voy a mentir, Double Exposure lo tenía todo para triunfar: Universidad, legado de Max, nuevos poderes, el recuerdo de Chloe, nuevos amigos, una nueva trama, y un largo etcétera. Sin embargo, este Life is Strange me pareció una oportunidad desperdiciada por su narrativa floja, personajes que no enganchaban y un mundo que nunca llegó a sentirse tan vivo como el de Arcadia Bay. No obstante, el caos de Double Exposure (en todos los sentidos) puede tener una salvación gracias a Life is Strange: Reunion, el próximo juego de Deck Nine, que llega el 26 de marzo con el regreso de Chloe Price y una promesa para los fans del original.

El regreso que puede salvar una saga

Con Reunion a poco más de un mes de su lanzamiento, he tenido la oportunidad de sentarme durante hora y media con lo que promete ser el cierre definitivo de la historia de Max y Chloe. Y tengo cosas que contar. Antes de nada, debo ser honesto: los primeros minutos me mostraron a una Max continuista respecto a Double Exposure, con las mismas dinámicas, personajes y escenarios de Caledon. Pero entonces todo cambió cuando apareció Chloe Price, y para bien.

El reencuentro entre las dos protagonistas no es solo un momento narrativo, es el corazón de todo lo que este juego quiere ser. La forma en que se encuentran es surrealista, casi imposible de creer, y por eso mismo funciona. Lo que vino después, esa conversación larga y cargada, es de lo más intenso y emocionalmente honesto que he visto en la saga desde el capítulo final del primer juego. Cuando juegues a Reunion, podrás elegir cuál fue el destino de Chloe y Arcadia en el primer juego, pero en mi caso Max tomó una decisión hace once años: salvar Arcadia Bay y dejar que Chloe se sacrificara.

Life is Strange: Reunion me ha devuelto la ilusión por una saga no tenía futuro. El milagro que arregla el caos de Double Exposure es Chloe Podrás controlar a Chloe en bastantes momentos de Life is Strange: Reunion.

Chloe murió por un disparo, y sin embargo ahora está aquí, viva, con recuerdos de una vida que en realidad nunca ocurrió. Literalmente son dos personas que han vivido cosas radicalmente distintas y que ahora están reunidas por algo que ninguna de las dos termina de entender del todo, y ahí está el primer elemento que nos mantendrá enganchado durante los capítulos: el misterio. El final de Double Exposure sirvió al menos para tender un puente narrativo para Reunion, y eso es precisamente lo poco que puedo salvar del juego de 2024.

Se habla de la tormenta, del disparo, de salvar Arcadia Bay, de personajes del primer juego. Puede que sientas que las decisiones del pasado no importan tanto, pero debo explicar algo. Si bien hay conversaciones y escenas que pueden variar en función del final que elegiste en el primer Life is Strange, la realidad es que Reunion pretende unificar todo para contar una historia. Hay nostalgia, sí, pero no de la fácil.

Puede que te estés preguntando: ¿Qué pasa con mi final de Life is Strange? Si elegiste sacrificar a Chloe y salvar Arcadia Bay (o al contrario), puede que no entiendas qué está pasando (y quizás estés enfadado por las decisiones que ha tomado el estudio), pero todo eso ocurre en Life is Strange: Double Exposure. El nuevo poder de Max en ese juego era la de alternar dos realidades para salvar a su amiga Safi, que fue asesinada de un disparo de forma misteriosa. En una realidad, Safi estaba viva, mientras que en la otra no, y debías descubrir quién apretó el gatillo para evitar la tragedia. 

Hay mucho más que no estoy contando, pero todo culmina en el capítulo final en el que se descubre que Max unifica las dos realidades. Hasta ahí todo bien, pero al juntarlo has alterado el pasado y el presente, incluido el del primer Life is Strange, de manera que Chloe está viva y se reencuentra con Max. Esa es la razón de ser de Reunion. Esto es solo el principio, lo más importante viene después. 

Life is Strange: Reunion me ha devuelto la ilusión por una saga no tenía futuro. El milagro que arregla el caos de Double Exposure es Chloe Max y Chloe se reencuentran, pero tienen una misión importante por delante.

El poder de siempre

Hay una buena noticia: el poder de Max vuelve a ser el de siempre, es decir, rebobinar el tiempo para cambiar hechos, obtener información y modificar el presente en beneficio propio. No hay grandes reinvenciones aquí, y eso es una muy buena noticia. El original funcionaba precisamente porque su mecánica central era elegante, intuitiva, generaba curiosidad y estaba perfectamente integrada en la narrativa. Aquí es lo mismo y Reunion lo recupera sin complejos. 

Puede que muchos piensen que Deck Nine está desesperada al traer el poder original de Max, incluir a Chloe y apelar constantemente a la nostalgia. Pero el pasado no se puede cambiar (el nuestro me refiero) y las decisiones que ha tomado el estudio pueden ser polémicas y controvertidas, pero tras un Double Exposure decepcionante, considero que la premisa de Reunion es inmejorable y lo tiene todo para triunfar, alejar los fantasmas del pasado y hacer que la franquicia Life is Strange siga creciendo con más juegos, porque su futuro en la televisión está garantizado ya que Amazon se hizo con los derechos de la IP y está trabajando en una serie de Life is Strange.

Volviendo a Reunion, hay más novedades que merece la pena que sepas. Una de las más destacadas es la posibilidad de controlar a Chloe en determinados momentos. El contraste entre las dos protagonistas se nota de inmediato: Max es reflexiva y cuidadosa con todo lo que hace, mientras que Chloe es impulsiva y ama el caos controlado. Jugar con ambas no solo enriquece la jugabilidad, sino que refuerza la relación entre ellas. Las sientes distintas desde el primer momento, y eso es un logro que hay que reconocerle a Deck Nine.

Dos protagonistas, dos formas de jugar

No puedo olvidarme tampoco de una mecánica de Chloe. No es nueva en la saga, ya apareció en Before the Storm, pero aquí está planteada como un duelo dialéctico con tres oportunidades para acertar. Si ganas el enfrentamiento, te beneficias; si lo pierdes, puede que pagues las consecuencias más adelante. No es nada especialmente complejo, pero añade tensión a momentos que de otro modo serían conversaciones pasivas y aburridas. Se agradece que Chloe no sea solo un personaje que acompañe a Max.

Life is Strange: Reunion me ha devuelto la ilusión por una saga no tenía futuro. El milagro que arregla el caos de Double Exposure es Chloe Como suele ser habitual, Max tendrá que salvar a Chloe en más de una ocasión (y viceversa)

Caledon está en peligro

Gráficamente, lo que he visto no va a sorprender a nadie. El apartado técnico se siente en línea con Double Exposure, sin grandes avances, aunque las expresiones faciales han mejorado de forma perceptible y dan más credibilidad al apartado emocional. La optimización, al menos en lo jugado, transmite buenas sensaciones, aunque con 90 minutos es pronto para hacer valoraciones definitivas. Lo más apropiado es esperar al juego final.

Como puedes esperar, la Universidad de Caledon regresa como escenario principal, y es probable que muchos espacios ya conocidos se repitan a lo largo del juego. Aunque a mí no me ilusione mucho Caledon, no importa tanto ya que su interés está supeditado hacia dónde nos lleve la narrativa, y todavía es pronto para saberlo. Lo que sí he notado es que exploraremos algunas nuevas ubicaciones que no vimos en Double Exposure, y eso es de agradecer. En cualquier caso, es innegable que Caledon tiene personalidad, y el invierno crea una atmósfera acogedora y melancólica. Eso sigue estando. No hay ningún escenario que me haya dejado con la boca abierta, pero hay rincones en los que simplemente apetece pararse, mirar alrededor y escuchar la música. Hace falta a veces.

Luego, el detonante narrativo no es tanto que Chloe regresa, sino que hay un incendio que amenaza con destruir la Universidad de Caledon y que podría llevarse por delante la vida de personas que importan mucho a Max. Por eso mismo, Max y Chloe deben trabajar juntas para reunir pruebas, información, pistas y descubrir quién quiere quemar la Universidad de Caledon y por qué. Es ahí cuando Max se ve obligada a utilizar el poder que una vez juró no volver a usar, por miedo a las consecuencias futuras. Ahora al menos Max lo utilizará y hay más misterio que nunca por varias cosas: cómo se adaptará Chloe a Caledon, el papel de Safi, las nuevas aventuras que les esperan juntas, quién quiere quemar la universidad y mucho más.

Life is Strange: Reunion me ha devuelto la ilusión por una saga no tenía futuro. El milagro que arregla el caos de Double Exposure es Chloe Habrá conversaciones emotivas e importantes en Life is Strange: Reunion.

El mundo es más profundo de lo que parece

El mundo, como siempre en Life is Strange, esconde mucho más de lo que muestra. Leer los mensajes del móvil de Max y de Chloe y ojear sus diarios aporta más contexto y profundidad narrativa. Un Life is Strange sin estas cosas, es un Life is Strange a medias. En cuanto a las decisiones, la primera hora y media no me ha enfrentado a dilemas éticos especialmente duros. Quizás una elección con posible repercusión futura sí que he tomado, pero nada que haya sentido como un punto de inflexión definitivo. Probablemente no sea hasta los momentos finales cuando el peso de las decisiones se haga realmente sentir. Así ha funcionado siempre la saga: las consecuencias se acumulan en silencio y estallan al final. No creo que Reunion rompa ese patrón y se convierta en algo parecido a Detroit Become Human.

Este juego no sería lo mismo sin el personaje que da sentido a todo: Safi. Es alguien muy importante en la obra anterior y en este título apunta a serlo todavía más por sus implicaciones. No revelaré todo del final de Double Exposure, pero lo que hace, lo que insinúa genera misterio, y precisamente esa incertidumbre me ha provocado ganas por seguir jugando. Si esa sensación de 'quiero saber más' se desarrolla bien a lo largo del juego, Safi podría ser una pieza fundamental de la historia, para bien o para mal.

Life is Strange: Reunion puede ser el último juego de la saga si no es un éxito

Antes de cerrar, quiero decir que soy muy fan de Life is Strange, pero no puedo negar que Double Exposure me decepcionó muchísimo. Los 90 minutos de Reunion me parecen mejores que todo el juego anterior, y eso dice mucho. Fue un juego criticado por los jugadores y hasta la propia Square Enix lo consideró una gran pérdida, por lo que muchos nos sorprendimos cuando se supo que Reunion estaba en desarrollo. Double Exposure puso el listón tan bajo que a Reunion le basta con ser un juego decente para superarlo. Y de lo que he jugado creo que lo tiene todo para ser un gran Life is Strange. No sé si será tan memorable como el primero, pero siento que esta es la última oportunidad para la franquicia y para Deck Nine

Para terminar, quiero incluir una reflexión más personal que periodística. Jugué al primer Life is Strange con 15 años, siendo adolescente como Max y me hacía las mismas preguntas que ella. Ahora tengo 26, y Max también ha crecido: es adulta, tiene una carrera y ha pasado por momentos traumáticos y dolorosos que más o menos han cicatrizado. Es muy particular reencontrarse con un personaje que ha envejecido al mismo ritmo que tú, y puede que a muchos de vosotros os haya pasado. Tengo muchas ganas de Reunion, y espero que tenga una gran narrativa y sea un éxito, realmente lo deseo porque creo que los fans se merecen más juegos e historias de Life is Strange.

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