La Nintendo que necesitamos no está ni en Pokémon ni en Metroid Prime 4, está aquí. Análisis de Mario Tennis Fever

La Nintendo que necesitamos no está ni en Pokémon ni en Metroid Prime 4, está aquí. Análisis de Mario Tennis Fever

Mario Tennis Fever para Nintendo Switch 2 es (casi) todo lo que le podríamos pedir a la franquicia deportiva de Mario y compañía

3 comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Mario Tennis
ruben-marquez

Rubén Márquez

Editor - Trivia
ruben-marquez

Rubén Márquez

Editor - Trivia

Hubo una época en la que los juegos deportivos de Mario luchaban por colocarse en lo más alto de la pirámide de Nintendo. No sólo alcanzaban el hito de convertirse en protagonistas cuando te juntabas con tus amigos de la misma forma que lo hacía un Mario Kart, también llegaron a un punto en el que innovaciones como el RPG de Mario Tennis: Power Tour se convertían en grandes favoritos de su catálogo.

Lamentablemente, durante los últimos años aquella esencia se fue perdiendo con juegos cada vez más pobres, con menos personajes y modos bajo la premisa de irlos actualizando poco a poco como si fueran un juego como servicio que nunca pedimos. Por suerte para todos aquellos que mantenían ese mismo descontento, Mario Tennis Fever para Nintendo Switch 2 viene dispuesto a cambiar las cosas. A demostrar que, cuando se toma las cosas en serio, otra Nintendo es posible. 

Mario Tennis Fever pone toda la carne en el asador

Sabe a celebración que Mario Tennis Fever quiera ser un juego como los de antes. No quiere vivir de rentas pasadas denotando una evidente falta de ambición tal y como lo hacen franquicias como Pokémon, y tampoco quedarse a medias de todo su potencial jugando a ser un experimento fallido como en el caso del último Metroid Prime 4. Tiene tan claro a qué hemos venido, que pone toda la carne en el asador ya desde el principio. 

Que cuente ya desde el lanzamiento con el récord de personajes de la saga, llegando hasta unos 38 que evidencian aún más el descontento que hubo con Mario Tennis Aces y los 15 con los que llegó la anterior entrega, da buena cuenta de hasta qué punto hay aquí una declaración de intenciones. Que todos ellos cuenten con características pasivas y habilidades activas que puedas llegar a notar tanto en partidos de fantasía como realistas, deja claro que no están ahí simplemente para sumar numeritos.

Mariotenis2

Suma más de una decena de pistas distintas -algunas incluso con sus propios minijuegos-, 30 raquetas especiales con poderes, seis tipos de golpes para sumar estrategias a los partidos, y una aplaudible cantidad de modos, desafíos y minijuegos, y el cóctel se hace evidente. Mario Tennis Fever quiere ser el juego perfecto ya desde el principio y, si hay posibilidad de crecer desde ahí, bienvenido será. 

Lo primordial es que sin depender de actualizaciones futuras, el juego ya desde el principio sea lo mejor posible. Una tendencia que rompe no sólo con la dirección que está tomando la industria del videojuego de entregarnos juegos como migajas de pan que van cayendo con el tiempo, sino también con una Nintendo que se estaba acercando peligrosamente a ese farragoso camino. Esta, en cambio, es la Nintendo que necesitamos

Un equilibrio que nos transporta a Virtua Tennis

Para quienes crecimos quemando monedas y horas de juego en Virtua Tennis, la mezcla de arcade y profundidad estratégica es un reto difícil de alcanzar. Si resulta demasiado simple, encontrarle el truco a cada partido para ganar siempre se vuelve demasiado fácil. Si introduces mucha profundidad en los tipos de golpes, la accesibilidad a la hora de jugar en familia se termina perdiendo. Y si abusas de todo lo que huela a fantasía con golpes imparables, los partidos se vuelven un mero trámite en el que esperar a tener la barra cargada para asegurarte la victoria. 

En el caso de Mario Tennis Fever, los partidos demuestran un perfecto equilibrio en el que, cuando juegas contra alguien experimentado o te pones a pelear en los niveles más altos de dificultad (hay tres por encima del base), descubres que las raquetas furor están ahí para añadir profundidad a la estrategia, pero están lejos de convertir los partidos en un paseo. 

Mariotenis3

Ofreciendo distintas habilidades que puedes activar tras un peloteo, sus poderes van desde lanzar bolas de fuego cada vez que golpeas hasta agujerear la pista creando un volcán que va lanzando perdigones al rival para minarle la vida y evitar que lleguen a esa última bola. Aprender a sumar las pasivas y técnicas de cada personaje a la raqueta que mejor se combina con ellas es, en sí mismo, parte de la experiencia.

La mera idea de que puedas devolver esos golpes especiales con un resto antes de que toquen el suelo, por ejemplo para crear una zona de hielo resbaladizo en la pista del rival que ha lanzado el poder en vez de en la tuya, hace que la estrategia a la hora de medir cuándo utilizarlo sea crucial, y que el peloteo resultante cuando te equivocas al hacerlo te ponga los nervios a flor de piel

La montaña rusa de su modo historia

De ponerle algún pero a Mario Tennis Fever, sin duda sería a la primera mitad de un modo historia que, lamentablemente para los que seguimos soñando con ese retorno, está lejos de lo que Camelot entregó en Mario Tennis: Power Tour. Con Mario y Luigi convertidos en bebé por un enemigo misterioso, la idea es que acudamos a la academia de tenis para mejorar nuestros golpes y, tras completarla, nos vayamos de viaje superando mazmorras en las que ir acabando con enemigos y jefes finales a golpe de raqueta. 

Dividido en dos tramos muy marcados, el primero hace de tutorial para que aprendas a dominar todos los golpes que pone el juego sobre la mesa, desde los básicos hasta los que tiran de combinaciones de botones para generar globos y dejadas. La idea es esencial para acomodarte a todo lo que puedes hacer en el juego, y los minijuegos que sirven de entrenamiento están lo suficientemente bien traídos para que esperes con ganas el siguiente para ver qué más se guarda bajo la manga. 

Mariotenis4

El tropiezo está en un ritmo que puede hacerse soporífero, con innecesarios paseos por la academias y unas chapas interminables por parte de los personajes en cada conversación que rompen por completo el frenetismo que sí sabe jugar durante la segunda mitad de la historia. La idea de vender su profundidad como algo accesible en la que incluso los más pequeños no se pierdan, se pierde tan pronto los críos empiezan a quejarse de que pasan más tiempo leyendo que jugando. 

Por suerte, una vez superada la academia, el salto entre distintos biomas en los que empiezas a juguetear con las posibilidades de las raquetas furor contra jefes finales cambian la dinámica por completo. Los partidos son ágiles, están introduciendo pequeños desafíos constantemente, y el enfoque hacia la acción te hace desear que toda la historia hubiese aprovechado ese ritmo para enseñarte a jugar. 

Mario Tennis Fever nunca baja los brazos

Con los piques frente a familiares y amigos como la gran baza tras terminar el modo historia, Mario Tennis Fever muestra un esfuerzo enorme por evitar que salgas de aquí con la sensación de estar falto de contenido. Al modo torneo en individuales y dobles -y la endiablada dificultad que muestran en sus últimos partidos-, se suman dos modos adicionales. 

Por un lado una mezcla de partidos convencionales con minijuegos en pistas especiales que van desde sumar puntos para tu equipo colando la pelota entre aros en movimiento, hasta jugar en una pista que se va haciendo más y más grande conforme alimentas con bolas a las plantas piraña que aparecen por allí.

Mario Tennis Png

Su mejor idea, en cualquier caso, es la de tres torres de retos con distintos desafíos que te hacen competir en desventaja constantemente para llegar a lo más alto antes de perder tres vidas. Hay que apuntar que no vas a sudar en exceso en ninguno de ellos a poco que hayas aprendido a sacarle partido a tus habilidades, pero tras terminarlas se abren las puertas a un modo adicional. Elevando considerablemente la dificultad, deberás superar esos mismos desafíos cumpliendo distintos objetivos para conseguir las tres estrellas de cada nivel.

Por último, junto al modo online se suma un modo realista en el que jugar partidos con el Joy-Con 2 al más puro estilo Wii Sports. Aunque facilita las cosas haciendo que golpear la pelota de forma básica sea muy simple, y también suma que el muñeco se mueva sólo hacia la pelota, si quieres puedes tirar de joystick para controlarlo tú mismo, y también realizar el golpeo con el mando de formas específicas para aprovechar todos los tiros que el juego pone a tu disposición cuando juegas en el modo normal. 

Con todo, Mario Tennis Fever demuestra ser el juego más completo y ambicioso que la saga ha entregado hasta la fecha. Un juego enorme en el que, cuando ya has superado todos los modos disponibles, seguir exprimiéndolo para completar desafíos que desbloqueen personajes y raquetas se convierte, además de en una gozada, en un viaje al pasado en el que este tipo de experiencia era la norma y no la excepción. 

La Nintendo que necesitamos

Recomendado
Mario Tennis Fever análisis

Mario Tennis Fever

Por: Rubén Márquez
Recomendado

Mario Tennis Fever es un juego de otra época con gráficos actuales. Uno en el que completar un modo historia, torneos y desafíos no sólo por el disfrute que ofrecen, sino también por ir desbloqueando novedades en forma de personajes y raquetas que van sumando más y más profundidad a un juego que no se deja nada sin poner en el asador.

Comprar Mario Tennis Fever
5 cosas que debes saber:
  • Un juego enorme con 38 personajes y 30 raquetas distintas.
  • Sabe mantener el equilibrio perfecto entre arcade desenfadado y profundidad.
  • Su enorme cantidad de desafíos me ha trasladado a los tiempos de Virtua Tennis.
  • El modo historia empieza flojo para acabar por todo lo alto en la segunda mitad.
  • Incluso en modo realista a lo Wii Sports sabe exprimir todo su potencial.
Jugadores: 1-4
Idioma: Voces y textos en español
Duración: Incalculable
VÍDEO ESPECIAL

16 visualizaciones

20 JUEGOS con un HYPE BESTIAL que NO CUMPLIERON con las EXPECTATIVAS

De una manera u otra, todos hemos sido presa del hype en algún momento. Esa ilusión que se apodera de nosotros cuando un juego nos pinta bien es un arma de doble filo, porque ilusiona cuando todo sale genial, pero rompe el corazón cuando no. Y hoy vamos a hablar del segundo de...