Nadie en su sano juicio dejaría un juego encendido durante 14 meses, pero si lo haces en Super Mario 64 'romperás' el clásico de Nintendo de una forma curiosa

Nadie en su sano juicio dejaría un juego encendido durante 14 meses, pero si lo haces en Super Mario 64 'romperás' el clásico de Nintendo de una forma curiosa

Hay un particular bug dentro del título de Nintendo 64 que probablemente nadie ha escuchado en una partida normal

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Super Mario 64
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Brenda Giacconi

Editora

Ahora que se acerca el 40 aniversario de Super Mario Bros., y a las puertas de un nuevo Nintendo Direct cargado de novedades para Switch 2, nunca está de más recordar una de las aventuras más míticas del fontanero bigotudo de Nintendo, el legendario Super Mario 64, que revolucionó el género de las plataformas en 3D e hizo historia a lo grande. Tan importante es que a día de hoy no son pocos los que siguen disfrutando de este videojuego en busca de secretos nunca antes revelados. Y como curiosidad, hoy os traemos uno de los últimos descubiertos: un particular error que sólo aparece si dejamos el juego encendido durante 14 meses.

Esta particularidad se la debemos a Kaze Emanuar, quien ha publicado un interesante vídeo de YouTube en el que no sólo muestra algunos fallos curiosos de Super Mario 64, sino que también explica los motivos que conducen a estas situaciones desde una perspectiva técnica. Entre otras cosas, el creador de contenidos ha descubierto errores tales como portales ondulantes que dejan de moverse si el jugador deja transcurrir el tiempo y una ruptura completa de la experiencia tras 7 días de juego. En este caso, nos centraremos en un discreto efecto de sonido que se vincula con un sistema muy común en toda la aventura del fontanero.

El contador secreto de Super Mario 64

Todos los videojuegos funcionan bajo una lógica reglada y calculada al milímetro. Al menos, esta es la sensación que se intenta transmitir a un jugador que actúa con coherencia y de la forma que esperaría el desarrollador de una aventura. Sin embargo, hay un 1% de los usuarios que disfrutan explorando los límites de los títulos hasta romper los finos andamios virtuales que mantienen toda su estructura en pie. Y, en casos como el de Super Mario 64, este derrumbe digital puede producirse con el simple acto de esperar.

Super Mario 64, como muchos otros videojuegos, tiene elementos que realizan tareas o movimientos en bucle y siguiendo un ritmo concreto. Dicha característica se puede observar con las Rocas Picudas –las piedras gigantescas con cara de mala leche– que pueden activarse al detectar a Mario en su rango de acción o que suben y bajan con una regularidad concreta. En este último caso, el enemigo está programado para actuar en base a un contador oculto en el sistema; un número en constante aumento que, al llegar a ciertos valores o hitos, provoca que la roca caiga y vuelva a subir. Algo sencillo que se usa en todos aquellos ítems cuyas acciones se repiten cada cierto tiempo.

Sin embargo, hay unos pocos contadores secretos de Super Mario 64 que no reinician su valor cuando el elemento asociado termina su tarea. El problema aquí es que sus números siguen aumentando de forma constante… hasta llegar a una cifra máxima. Cuando el contador supera su límite –un fenómeno que no ocurre en unos pocos minutos, sino que requiere de un tiempo mucho más prolongado–, el juego empieza a presentar bugs de lo más particulares; lo que, curiosamente, permite escuchar un efecto de sonido que siempre se mantiene oculto en el juego.

Super Mario 64 Fuente: Kaze Emanuar en YouTube.

El caso de Sushi, el tiburón

Es probable que no sepas su nombre, pero hay unos tiburones en la saga de Super Mario –cuya primera aparición fue en la entrega de Nintendo 64– que se conocen dentro del lore de la saga como 'Sushi'. Pues bien, este enemigo está presente en el nivel del Gran Muelle y no puede ser atacado, pero el jugador puede percatarse de su presencia porque emite un sonido muy leve. Lo curioso de este ruido es que se repite cada 16 frames… No obstante, el archivo de audio es más largo y el jugador nunca tiene la oportunidad de escucharlo por completo. A fin de cuentas, y atendiendo a ese contador secreto al que se vincula este NPC, el runrún vuelve a empezar antes de llegar a su fin.

Pero Kaze Emanuar ha descubierto una forma de escuchar el sonido completo de Sushi aprovechándose del error comentado anteriormente con el contador oculto. Esperando 14 meses –provocó este fenómeno para no tener su consola encendida durante más de un año– el contador del Gran Muelle supera su valor máximo y genera un bug: deja de enviar órdenes al tiburón, así que éste ya no está atado a la repetición. Por lo tanto, Sushi deja escapar por última vez su ruido y, como nada corta el archivo de sonido del NPC, el jugador puede escuchar el último pedazo del audio.

Es algo muy anecdótico que nadie encontrará en una partida normal de Super Mario 64, pero Kaze Emanuar ha descubierto que se trata de una posibilidad real debido a la forma en la que está programado el juego. De hecho, este fenómeno se repite en el nivel Camino del arco iris, pues las alas de uno de los barcos voladores dejan de moverse porque su contador secreto supera su valor máximo y deja de enviar la orden de repetición. Es importante señalar que los descubrimientos de éste y otros creadores de contenido no intentan sacar punta del trabajo realizado por Nintendo con el icónico juego del fontanero. Sino que disfrutan investigando todos los recovecos de una experiencia que, en la actualidad, sigue siendo mítica.

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