A ver cómo te explico esto de una forma que tenga al menos un poco de sentido: si me dejase llevar por el fanatismo, pensaría muy seriamente en suspender a mi juego favorito. Tales of Berseria: Remastered seguramente sea mi GOTY cuando llegue diciembre, porque el original supuso un antes y un después en mi vida. Fue una de esas extrañas veces en las que algo llega a ti en ese momento exacto en el que no solo lo disfrutas, sino que puedes sentir una conexión. No es algo que me acabe de inventar. Hace tres años, cuando tuve que rellenar mi ficha de autor al comenzar a trabajar en 3DJuegos, ya escribí en ella que el Tales of Berseria original era mi ‘singleplayer’ preferido. Ahí está para que todos lo veáis.
También, me lo quiero quitar de encima pronto, esta versión remasterizada es probablemente el mayor sinsentido que veremos en 2026. Las remasterizaciones de la saga Tales of no son ninguna maravilla. Apenas incluyen texturas en alta definición y algunos ajustes de calidad de vida. En este sentido, el interés está más en la necesidad que en las novedades. Muchos juegos de la saga están disponibles en plataformas ya en desuso que no son accesibles por retrocompatibilidad y, además, es habitual que ni siquiera tengan subtítulos en español. Ocurrió con el reciente Tales of Xillia: Remastered y también con las versiones revisadas de Symphonia y Graces F. Se le pedía más a Bandai Namco, pero hasta cierto punto se agradecía tener de vuelta esos títulos.
Con Tales of Berseria: Remastered es difícil encontrar una justificación. Se estrenó en 2016 en PS3, PS4 y PC; pudiendo jugarse también en PlayStation 5 gracias a la retrocompatibilidad. En este sentido, lo único que aporta esta versión revisada son unas mejoras no particularmente relevantes y la llegada a Xbox Series y Nintendo Switch. No me malinterpretéis, yo iría a la fuente de Cuatro Caminos — donde se celebran los éxitos del Deportivo de la Coruña — a festejar que más gente pueda disfrutar de mi juego favorito. Sin embargo, es un movimiento algo extraño y se siente más como un intento de monetizar a los fans que de ampliar público. De ahí la negatividad.
Uno de los mejores JRPG de la historia
Al valorar el juego por lo que es y no por lo que a mí me hubiese gustado que fuera las cosas se vuelven mucho más amables. A fin de cuentas, hablar de Tales of Berseria: Remastered significa hablar de la versión más fina de uno de los mejores JRPG de la historia. El original brilla por coger los pilares de una saga que por entonces tenía dos décadas de historia y sacudirlos por completo. Bandai Namco siempre nos había puesto al mando de un grupo de héroes que, de una forma u otra, estaban destinados a salvar el mundo. Las premisas de la saga Tales of siempre habían sido grandilocuentes, del tipo "más vale que hagas esto, chico, o cuando vuelvas a tu aldea ya no quedará nadie para recibirte".
Tales of Berseria tiene un enfoque distinto. Los protagonistas son un grupo de antihéroes más movidos por sus ambiciones personales que por la búsqueda de un bien colectivo. Son personas despreciadas por la sociedad que despiertan comentarios negativos allá por donde pasan. Velvet Crowe, la protagonista, sufrió un evento traumático y desde entonces solo vive pensando en una venganza personal que incluye un ‘pequeño’ magnicidio. Por el camino va haciendo daño a todos los que le rodean en un viaje que tiene tanto de introspectivo como de físico. Este es un videojuego que de un modo u otro habla de los sentimientos, de la pérdida y de darle significado a la propia vida.
El elenco de personajes de Tales of Berseria es, probablemente, el más interesante de la saga.
Este es el Tales of de los repudiados, de esos personajes que no pudieron ser Milla Maxwell o Lloyd Irving. Es por eso por lo que identificarse con ellos resulta tan sencillo. Además y aunque este es un debate que genera chispas en la comunidad, también me parece la entrega con el sistema de combate más brillante. Utilizando solo cuatro botones se pueden desencadenar 256 combos diferentes y altamente personalizables. Además, todo el rato entra en juego un sistema de riesgo recompensa muy interesante que hace las peleas extraordinariamente variables. Cuando las cosas empiezan bien es fácil acabar en cuestión de segundos, pero no es nada raro tener que pasar al modo defensivo.
Suponiendo que juegues con Velvet, a las pocas horas de juego desbloquerás una habilidad llamada "therionización". El nombre puede sonar un tanto peligroso en esta época, pero básicamente consiste en activar un brazo demonio que le otorga una potencia brutal a cambio de hacer dos sacrificios. Por un lado, pierdes vida constantemente. Por el otro, quemas de forma permanente un punto de maná. La cuestión es que se nos dan herramientas tanto para curarnos como para recuperar la energía mágica si lo hacemos bien, pudiendo incluso llegar a ciclar la habilidad una y otra vez para ganar el combate de forma arrolladora.
El mayor problema que tiene el combate es que se pasa de complejo. Hay tantas opciones que ni siquiera las más de 40 horas que puede llevarnos una primera ‘run’ son suficientes para entender exactamente qué está pasando o desarrollar buenas estrategias. Es verdad que las peleas se disfrutan igual por ser visualmente espectaculares y un machaque de botones que haría temblar a cualquier hack and slash. Sin embargo, es aquí donde se echa en falta una remasterización un toque más ambiciosa que se atreviera a coger una base ya magnífica y elevarla un nivel. Sobre todo porque da la sensación de que no era ni mucho menos una tarea imposible.
Hay que saber a lo que se viene
También hay que decir que, si bien la narración y las peleas han aguantado bien el paso del tiempo, Tales of Berseria ya no era un juego puntero en lo técnico cuando se estrenó en Japón en 2016. El título debutó tanto en PS3 como en PS4 y que se desarrollase pensando en las limitaciones técnicas de una consola de 2006 se sigue notando 20 años después. El remaster se ve mejor, solo faltaría, pero no es tanto un trabajo en profundidad como un filtro para las texturas. Las mazmorras se hubieran beneficiado muchísimo de una revisión estructural y, aunque en las cinemáticas todo es bastante fácil de perdonar gracias a una animación exquisita, durante la aventura hay muchos escenarios que chirrían y mucho.
En cuanto al resto de las mejoras que incluye esta remasterización, voy a ser completamente honesto: no me hubiera dado cuenta de la mitad de ellas si no fuera porque me he leído la lista completa de cambios. Sé que ahora puedo desactivar encuentros y que se ha añadido un guardado automático, pero nada que me cambie la vida. Quizá lo más destacado es que podemos contar desde el principio con las opciones que se desbloquean al completar el juego por primera vez. Una mejora que incentiva a quienes ya hayan completado el original a darle una segunda vuelta y que es una seña de identidad de este "Tales of Remastered Project".
Los problemas de esta remasterización se hacen obvios al mirar fondos y escenarios.
En ese sentido, me siento en una encrucijada. Yo recomiendo jugar a Tales of Berseria y también darle una segunda pasada, porque lo único que golpea más fuerte que sus primeras horas de juego son sus primeras horas de juego cuando ya has entendido la historia. Si juegas en Switch o Xbox Series y te gustan los JRPG estás ante la decisión más fácil de tu vida. Para quienes tengan acceso al título a través de PlayStation 4 o PC, las cosas se vuelven mucho menos interesantes. ¿Sabéis cuando la gente dice "esta reunión podría haber sido un mail"? Pues este remaster podría haber sido un parche de nueva generación.
Todo esto me ha hecho pensar mucho en cuál era el sello que debía llevar el juego y finalmente me he decidido por el de recomendado. Quienes hayáis leído el texto entero en vez de saltar a las conclusiones sabréis que esta no es una decisión con la que esté del todo cómodo, pero creo que aquí —que me paren si digo una locura— el mensaje que debe imperar es de que Tales of Berseria es un JRPG que hay que jugar. Hacerlo en su versión remasterizada o ahorrar algo de dinero y comprar el original, pero jugadlo. Si a alguien el título le llega tanto como me llegó a mí, entenderá la decisión.
Si uno quiere centrarse en solo en evaluar cambios o mejoras, Tales of Berseria: Remastered deja mucho que desear. Sin embargo, el JRPG que se esconde tras estas prácticas un tanto criticables no deja de ser uno de los mejores que nos ha dado el género. Una aventura de esas que vives una vez y a la que luego quieres volver al menos una docena. Se trata de un juego que ha envejecido bien y que, aunque podría haberse beneficiado de recibir un poco más de cariño, ya se ha convertido en un clásico imprescindible del género que representa.
- Es una remasterización muy poco ambiciosa, en la línea de otras reediciones de la saga Tales of…
- Cuenta con uno de los sistemas de combate más profundos e interesantes del JRPG
- Todos sus personajes son más antihéroes que héroes
- Aunque muchas cosas han envejecido bien, mazmorras y gráficos dejan que desear
- Su historia es mucho más sesuda de lo que podría parecer
Ver 1 comentarios