Valve cambió para siempre la forma de jugar en Linux hace siete años con un lanzamiento que pasó casi desapercibido para el gran público alejado del "cacharreo de dispositivos", pero que hoy resulta fundamental para millones de jugadores de PC y para el fenómeno de los PC consolizados. La compañía, conocida principalmente por su tienda digital Steam, logró que los juegos de Windows funcionen casi sin esfuerzo en sistemas Linux, consolidando su apuesta por la diversidad de plataformas y sentando las bases para dispositivos como el Steam Deck, todo ello gracias a Proton.
El 21 de agosto de 2018, Valve lanzó Proton, una herramienta de compatibilidad que actúa como puente entre los juegos de Windows y Linux. En términos más técnicos, Proton funciona como una capa de compatibilidad que traduce las instrucciones de Windows a algo que Linux pueda entender y garantiza que los juegos funcionen correctamente sin que los desarrolladores tengan que crear un port nativo para Linux.
Valve desarrolló Proton tomando como base Wine, un proyecto de código abierto que lleva décadas intentando ejecutar programas de Windows en Linux, pero optimizado específicamente para juegos. Gracias a módulos como DXVK y vkd3d-proton, los comandos gráficos de DirectX se traducen a Vulkan, asegurando compatibilidad y rendimiento incluso en títulos recientes.
Desde entonces, más de 10.000 títulos de la biblioteca de Steam se pueden ejecutar en Linux sin necesidad de configuraciones complejas ni ajustes manuales. Lo que antes era un proceso tedioso reservado para entusiastas avanzados, hoy se ha convertido en un simple clic para jugar, transformando Linux de un nicho a una plataforma viable para jugadores de todo el mundo.
Gracias a Proton, el presente de Valve es mejor que su pasado
El impacto de Proton va más allá de la compatibilidad técnica. Steam Deck, el nuevo hardware de Valve basado en SteamOS, debe gran parte de su éxito y funcionalidad a esta herramienta. Sin Proton, gran parte del catálogo de PC sería inaccesible en Linux y los desarrolladores tendrían que invertir tiempo y recursos significativos en ports nativos. Hoy, muchos estudios incluyen pruebas con Proton como parte de su proceso de lanzamiento para garantizar que sus juegos funcionen sin problemas en Linux, demostrando la confianza que ha generado la plataforma.
A nivel de mercado, Proton ha contribuido a que Linux gane relevancia entre los jugadores, con alrededor de un millón de usuarios activos según estadísticas de Steam. Aunque Windows sigue siendo dominante, la herramienta ha transformado la percepción de Linux, convirtiéndolo en una alternativa real y viable. Esta expansión también refuerza la idea de que proyectos inicialmente considerados de nicho pueden convertirse en el estándar gracias a soluciones inteligentes de compatibilidad.
Mirando hacia el futuro, Valve continúa adaptando Proton a nuevos estándares gráficos, actualizaciones de DirectX y compatibilidad con sistemas antitrampas como BattlEye y Easy Anti-Cheat, asegurando que los juegos multijugador funcionen sin inconvenientes. Proton podría incluso desempeñar un papel similar al de la máquina virtual de Java, actuando como una capa universal que permita la diversidad de plataformas sin duplicar esfuerzos por parte de los desarrolladores.
Vía | GameStar
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