John Carmack, sobre la obsesión de Steve Jobs por el trabajo: "Insistió en que pospusiera mi boda"

La obcecación de Steve Jobs por priorizar Apple por encima de cualquier compromiso personal llegó a límites insospechados

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Brenda Giacconi

Editora

Steve Jobs se ha establecido como una de las figuras más reconocidas y renombradas del amplísimo sector de la tecnología. Si atendemos únicamente a su trayectoria empresarial, podemos definir rápidamente a Jobs como el principal responsable del explosivo ascenso de Apple y la rápida adopción de dispositivos iPhone y Mac en el mundo. Sin embargo, si profundizamos en el comportamiento y manías que impulsaron sus negocios hasta su fallecimiento en 2011, recibimos el retrato de una persona obsesiva y perfeccionista que lideró la marca de Cupertino con la obcecación de que cualquier cuestión, incluso los compromisos personales, debían estar por debajo de los acontecimientos más importantes del trabajo. Y John Carmack vivió esta faceta de primera mano con una coincidencia que casi provoca el retraso de su propia boda.

Jobs Carmack Steve Jobs y John Carmack en la Conferencia Mundial de Desarrolladores de Apple (WWDC), 2007.

Carmack, a quien conocemos en la industria de los videojuegos por ser el cofundador de id Software y el principal programador de títulos como DOOM, expresó en más de una ocasión que era un gran admirador de productos Apple. De hecho, una de las anécdotas más curiosas de este profesional es que pasó un año en un centro de menores a raíz de un intento de robo de un ordenador Apple; golpe que intentó dar a los 14 años junto a unos amigos y que tuvo un desenlace terrible para el grupo. Aun así, su fascinación por Apple no desapareció en ningún momento y eso le llevó a trabajar codo con codo con el mismísimo Jobs.

Ahora bien, ¿cómo surgió esta oportunidad? Cuando id Software empezó a recibir beneficios gracias a la popularidad de títulos como Wolfenstein 3D o Commander Keen, el equipo decidió dar un salto tecnológico y comprar un ordenador de la marca NeXT; empresa que Steve Jobs fundó en 1985 tras ser expulsado de Apple. No hablamos precisamente de un dispositivo barato, sino de un sistema altamente puntero para la época que terminó estableciéndose como una inversión de lo más útil para id Software. A fin de cuentas, fue aquí donde se desarrolló la mayor parte de DOOM. Y el equipo estaba tan satisfecho con su compra de NeXT que se puso en contacto con la compañía para plantear que el shooter mostrara el mensaje 'Desarrollado en ordenadores NeXT' al iniciarse; propuesta que se rechazó de forma rotunda. Irónicamente, Jobs cambió de idea cuando vio el inmenso éxito de DOOM en PC. Sin embargo, el barco ya había zarpado y los desarrolladores no implementaron su mención a los NeXT en el título.

La relación amor/odio entre Steve Jobs y John Carmack

Sea como fuere, Steve Jobs regresó a Apple y decidió impulsar la compra de NeXT, la compañía que había levantado anteriormente. De este modo, las charlas relativas al logo de 'Desarrollado en ordenadores NeXT' en DOOM dio lugar a un intercambio más frecuente de mensajes entre Jobs y los chicos de id Software. La mayor parte de estas conversaciones giraban alrededor del desarrollo de aplicaciones y Carmack llegó a discutir directamente con el cofundador de Apple por cuestiones como el uso de la API de OpenGL para producir programas en 3D; propuesta que Jobs rechazó porque prefería usar los protocolos desarrollados por sus empleados. Lo que, a su vez, terminó forjando una relación de amor/odio entre ambos profesionales por su pasión por la tecnología y sus encontronazos.

Carmack habló precisamente de esta dualidad en una publicación compartida en su perfil de Facebook allá por 2018, donde profundizó en su relación con Jobs y los altibajos que vivieron a lo largo de sus proyectos en conjunto. Y una de las anécdotas que mejor representa esta curiosa amistad, así como la visión que tenía el cofundador de Apple con el trabajo, se explica con la insistencia de Jobs por aplazar la boda de Carmack para priorizar una Keynote; uno de los eventos públicos de Apple.

"Acabé participando en varias Keynotes con Steve y siempre era un auténtico caos en el que no había suficiente tiempo para hacer las cosas bien, y que, por lo general, requería un esfuerzo heroico de mucha gente para que todo saliera adelante. Me inclino a pensar que esto también formaba parte de su estrategia", explicaba Carmack en su publicación. "Mi primera impresión de 'Keynote Steve' fue verlo reprendiendo a los pobres tramoyistas por 'esta mierda de Home Depot' que estaba montando el expositor con el nuevo Mac, algo que no le gustaba en absoluto. Sus quejas tenían razón de ser y mejoró la calidad de la presentación al preocuparse por los detalles, pero no me hubiera gustado trabajar para él en ese papel".

Steve Jobs

"Una vez, mi mujer, entonces mi prometida, y yo nos reunimos con Steve en Apple y él quería que yo presentara una Keynote que casualmente estaba programada para el mismo día de nuestra boda", continuaba el programador en el post. "Con una gran sonrisa y lleno de encanto, sugirió que la pospusiéramos. Nos negamos, pero él siguió insistiendo. Al final, mi mujer le respondió con una sugerencia: si de verdad quería tanto a 'su' John, debería prestarle a John Lassiter [director de Pixar en aquel momento] a su empresa de medios de comunicación para un día de consultoría. Steve pasó de estar encantador a ponerse frío como el hielo en un santiamén. No hice esa Keynote". Básicamente, Jobs no tenía ninguna intención de 'prestar' al entonces baluarte de Pixar, compañía que no se vendió a Walt Disney Company hasta el 2006, a ninguna empresa externa.

Y la descripción de Carmack no se establece precisamente como una vivencia aislada, sino que representa el comportamiento de Jobs al encarar cualquier problemática relacionada con Apple. Un enfoque en el que se priorizaba la compañía y la perfección de sus productos por encima de acontecimientos tan importantes como una boda. Bien es cierto que dicha filosofía ha terminado dando lugar a unos productos que han sido aplaudidos masivamente por su cuidado diseño, lo intuitivo de su interfaz y la facilidad de uso del ecosistema Apple en general. Sin embargo, también ha provocado alguna fricción como la que contaba Carmack en su publicación.

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