El 'reinicio total' de Ubisoft no está afectando solamente al portfolio de la compañía o su valor en el mercado. También está teniendo un impacto profundo en la salud mental de sus desarrolladores. Además de anunciar la cancelación de seis juegos (incluyendo el esperado remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo) y el retraso de otros siete títulos, Ubisoft ha anunciado su intención de continuar con un duro plan de recortes que supondrá la pérdida de cientos de puestos de trabajo. De hecho, las últimas informaciones apuntan al despido adicional de hasta 2.000 personas en los próximos meses. Y Solidaires Informatique, el sindicato de videojuegos de Francia, ha salido a señalar públicamente a Ubisoft por el trato que reciben sus trabajadores.
De acuerdo con una publicación de BlueSky, Solidaires Informatique capitaneó una protesta en la sede francesa de Ubisoft el pasado jueves, 22 de enero, como "la respuesta inicial a lo absurdo de las decisiones de la dirección". Señalando la posibilidad de llevar a cabo más movimientos similares en el futuro, el sindicato indica que "es inadmisible dejar que un jefe se descontrole y destruya nuestras condiciones de trabajo. Tal vez debemos recordarle que son sus empleados los que hacen videojuegos". La iniciativa ha venido seguida de una conversación con GamesIndustry esta misma semana para desvelar la triste realidad que se está viviendo actualmente en Ubisoft. Y es que los desarrolladores no sólo han estado trabajando bajo presión, sino que además ahora temen por su futuro en la empresa.
En Ubisoft se trabaja "bajo presión" y con "poco personal"
Uno de los objetivos de Solidaires Informatique al llevar a cabo la protesta fue exigir "incrementos decentes de sueldo este año". Y es que Ubisoft ha fracasado a la hora de ofrecer incentivos económicos anuales para retener el talento. "En este momento, está claro que Yves Guillemot [CEO de Ubisoft] no tiene conocimientos ni comprensión sobre su compañía o sus empleados", señala Marc Rutschlé, representante de Solidaires Informatique en Ubisoft Paris.
"La compañía continuará su plan de reducción de gastos y despidos. Nuestros equipos ya están trabajando bajo presión, a menudo con poco personal", continúa. "Tras varios años sin aumentos de sueldo (o con aumentos muy pequeños), entendemos que, una vez más, los empleados no recibirán un aumento este año". El problema no está solamente en la congelación de los salarios, sino también en la forma en la que se distribuye el dinero dentro de Ubisoft. "Al mismo tiempo, la reorganización está creando una serie de puestos de alto nivel con sueldos excesivos", indica Rutschlé en la conversación con GamesIndustry.
Lo peor es que Ubisoft no ha esperado ni una semana para continuar con su estrategia de recortes. Poco después de la publicación del reportaje de GamesIndustry, un portavoz de la desarrolladora confirmó a IGN que se ha iniciado una propuesta para reducir 200 puestos de trabajo en Ubisoft París. "En línea con los anuncios de la semana pasada sobre su nuevo modelo operativo y la aceleración de las iniciativas de reducción de gastos, Ubisoft International ha iniciado conversaciones sobre una posible Ruptura Convencional Colectiva, un acuerdo de terminación mutua voluntaria y colectiva que podría involucrar hasta 200 puestos en su sede en Francia", indica un miembro de la compañía. Básicamente, se trata de un programa con el que los empleados pueden renunciar llevándose consigo la indemnización correspondiente de un despido. Lo que, en otras palabras, no deja de ser una forma de sacar la guadaña para disminuir, aún más, el personal.
Una atmósfera "particularmente deplorable"
Esta clase de movimientos, así como la obligación de volver a la oficina cinco días a la semana, ha reducido seriamente la moral general de los equipos de Ubisoft. De hecho, Solidaires Informatique define el regreso al trabajo presencial en la conversación con GamesIndustry como "un plan de despido encubierto, cuyo objetivo es expulsar a los empleados de la empresa". A fin de cuentas, muchos empleados empezaron en Ubisoft para cubrir posiciones en remoto y no pueden trasladarse a las ciudades donde se sitúan las sedes de la compañía.
Hablando del ánimo en las oficinas, Rutschlé describe la atmósfera en los estudios de Ubisoft como "particularmente deplorable, reina la ira y la desesperación". De hecho, los miembros de Solidaires Informatique han sido testigos de situaciones realmente preocupantes como resultado de los recortes de Ubisoft y la sensación de desamparo de los trabajadores. "Los representantes del personal han presenciado a varios trabajadores estallando en llanto; algunos compañeros han hecho comentarios suicidas. Si Guillemot quería hacer sufrir a la gente, no podría haberlo hecho mejor".
Ubisoft está caminando por una cuerda muy fina en lo que respecta a la gestión de su personal y todo apunta a que no tardará en perder el equilibrio. Ubisoft Halifax, el estudio cerrado a principios de 2026, ya está investigando los motivos de la clausura porque se anunció, casualmente, pocas semanas después de que los desarrolladores anunciaran su decisión de afiliarse a un sindicato. En el caso de que los representantes de los trabajadores encuentren motivos que puedan dar lugar a una trifulca legal, no dudarán en llevar a cabo las acciones pertinentes. Y si este sentimiento de lucha se extiende por otras sedes del conglomerado, Ubisoft podría tener más problemas que un calendario de lanzamientos vacío para el 2026.
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