La evolución de la industria y la introducción de elementos más potentes ha provocado que muchos usuarios enfrenten problemas que antes no sucedían. Un ejemplo de ello es el enfrentamiento entre una GTX 1080 Ti y una RTX 5050, un duelo de titanes que acabó con un resultado inesperado: la antigua gama alta de Nvidia ya empieza a plantearse su jubilación. Así, el aumento de la potencia y el rendimiento también da pie, valga la redundancia, a un aumento de la temperatura del hardware. Por ello, no solo es importante revisar la refrigeración de tu PC Gaming, sino conocer todos los detalles de la misma para evitar vivir lo mismo que el protagonista de la historia de hoy.
En un hilo de Reddit, un usuario reveló que su procesador sufría temperaturas anormalmente altas desde hace más de un año, especialmente en tareas poco exigentes. Para su desgracia, su Intel i7 13700K de 13ª Gen sufría más de lo esperado, razón por la que comenzó a investigar qué pasaba. Al hacerlo, comprobó que el radiador de la refrigeración líquida estaba montado en la parte superior de la caja, una configuración que puede atrapar burbujas de aire en ciertas condiciones. Por ello, las temperaturas llegaban a alcanzar rangos entre 75 ºC y 100 ºC, un aspecto al que se debe sumar el ruido de los ventiladores y el calor generado en la habitación. Así, tras haber localizado el problema, llegó el momento de solucionarlo.
Varios aciertos y solo un error
Tras cambiar la pasta térmica, bajar la frecuencia del procesador (técnica conocida como underclocking) y aplicar un voltaje más bajo, se dio cuenta que seguía sin resolver el problema. De hecho, ni siquiera utilizar una pasta térmica de gama alta cambió la situación, motivo por el que creyó que su procesador podía estar defectuoso. Por suerte, se topó con un vídeo de YouTube que explicaba las consecuencias de tener una burbuja de aire atrapada en el sistema de refrigeración, razón por la que todo apuntó a que este era el motivo real detrás del sobrecalentamiento. Así, tras conocer esto, optó por una solución temporal: hacer que el bloque de la CPU quede más alto que el radiador.
Después de unos segundos de espera, consiguió deshacerse de la burbuja de aire, pero lo hizo de la forma más creativa posible: poner su PC Gaming bocabajo para no desmontarlo por completo. Al hacerlo, comprobó que la temperatura del ordenador se estabilizó y, por ejemplo, nunca llegó a superar los 60 ºC durante sus sesiones de juego. De hecho, asegura que su PC es más silencioso que nunca, ya que ni siquiera lo escucha durante largas sesiones de juego. De esta forma, sacó partido a una solución tan increíble como sencilla, dado que lo único que hizo fue darle la vuelta al ordenador. No obstante, ¿cometió algún fallo al aplicar las técnicas que utilizó?
Sobre el papel, el cambio de pasta térmica fue un acierto, ya que se trata de una solución básica y válida que, por desgracia, no resolvió el problema principal. A su vez, tanto la reducción del voltaje (undervolting) como de la frecuencia de la CPU (underclocking) fueron dos aciertos, pero el beneficio fue limitado y su aplicación en procesadores de gama alta no es muy aconsejable. Por último, acudir a una fuente de investigación externa y girar el PC terminaron resolviendo sus problemas, razón por la que también acertó aquí. Sin embargo, su principal fallo fue no revisar la instalación del sistema de refrigeración, ya que esto habría acabado con cualquier problema desde el inicio.
Imagen principal de Christian Wiediger (Unsplash)
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