Una investigación de Reuters ha abierto la caja de Pandora de Meta, ya que asegura que la compañía recibió más de 2.500 millones de euros en 2024 a raíz de anuncios fraudulentos originados en China. Así, a pesar de estar relacionados con apuestas ilegales, pornografía y otros contenidos inapropiados, Meta ignoró una serie de anuncios que se convirtieron en el 19% de los ingresos publicitarios de la compañía en China, dado que el montante total asciende hasta los 15.300 millones de euros (de los cuales, 2.500 corresponden a los citados anuncios).
La crisis de los anuncios de Mark Zuckerberg
No es la primera vez que Meta se enfrenta a una acusación de este tipo. En el pasado, Reuters también señaló que casi el 10% de los ingresos globales de la compañía proceden de anuncios fraudulentos. Esto, por tanto, provoca que hablemos de un problema estructural y no de un caso puntual. Según una investigación, casi el 25% de los anuncios mostrados en plataformas de Meta provienen de China, siendo una parte importante de estos anuncios engañosos.
Al parecer, muchas de esas estafas apuntaron a usuarios de Taiwán, Estados Unidos y Canadá, un aspecto que refuerza la idea de operaciones internacionales y, al mismo tiempo, pone el foco sobre la segmentación deliberada hacia mercados con alto valor publicitario. A raíz de todo lo sucedido, los investigadores recomendaron una inversión importante para reducir el "daño creciente" que sufrirían niños y jóvenes tanto de Facebook como de Instagram.
Hace unos años, Meta creó un grupo de trabajo antifraude que combate este tipo de campañas en Facebook, Instagram y WhatsApp. Gracias a ello, consiguieron reducir casi un 50% la existencia de anuncios fraudulentos hacia finales de 2024, pero la compañía sigue lucrándose gracias a este tipo de prácticas nocivas. ¿El motivo? Tras una intervención de Mark Zuckerberg, parece ser que el equipo terminó diluyéndose y los casos repuntaron tras su desaparición.
En esencia, la tesis central de la información de Reuters es dura: Meta es consciente del problema, pero habría evitado medidas más agresivas porque cree que podrían afectar a los ingresos publicitarios de forma directa. Rob Leathern, antiguo directivo de Facebook, echó más leña al fuego: "El volumen del fraude es indefendible y debe tratarse como una prioridad". Meta, por su parte, negó que Zuckerberg haya cerrado el equipo, pero los datos demuestran que se benefició de campañas fraudulentas.
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