Es difícil que al empezar a hablar de revolucionarios avances tecnológicos termines desviando la conversación hacia ovejas pastando en prados cada vez más verdes. Son dos conceptos que en nuestra cabeza no pegan ni con cola y que, pese a ello, presentan una relación cada vez más común. Para muestra un botón, lo que está haciendo China a 3.000 metros de altitud con el Parque Solar de Talatan.
Lo que hasta hace no mucho era un desierto frente a lo que había poco que rascar, hoy es una mega infraestructura con más de 600 kilómetros cuadrados de paneles fotovoltaicos capaz de generar hasta 16.900 megavatios. Para que os hagáis una idea, hablamos de tener siete islas de Manhattan generando más energía de la que consumen los 3,5 millones de habitantes de Madrid. Ahora, a eso súmale el factor oveja.
China ha multiplicado su escala
El tema es que toda esa electricidad, que además se combina con un sistema de energía eólica y centrales hidroeléctricas que elevan aún más su capacidad y actúan como baterías y reguladores, termina alimentando a miles de kilómetros las fábricas, trenes y centros de datos de China, pero también suponen un impacto directo en dicha región.
Además de aprovecharse el calor generado como calefacción, la sombra y retención de humedad de las placas han conseguido que el crecimiento de la vegetación crezca hasta un 80%, por lo que la ganadería de las 173 aldeas que rodean la zona ha terminado aprovechándose de forma directa de ese mar de paneles solares.
Es una relación que no habíamos planteado antes de iniciar esta aventura de la energía solar, que apuntaba a ser especialmente perjudicial por aquello de comerse campos de cultivo hectárea a hectárea como si fuesen pipas, pero ha resultado ser notablemente positiva para la vida en el campo. Eso no quita, en cualquier caso, que tanto en China como en el resto de países que han experimentado situaciones similares, también haya otra cara de la moneda bastante más cruda.
La de las molestias generadas por el ruido y los zumbidos que generan estas mega infraestructuras de electricidad, sin ir más lejos, son las más universales. La de cómo el acceso a la región tibetana donde se encuentra el Parque Solar de Talatan está lejos de ser libre y descontrolado por la relación de China con el Tíbet es, en cambio, bastante más compleja y propia de este ejemplo en cuestión.
Imagen | ダモ リ
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