Hace diez años, el Equipo Táctico de Narcóticos del Departamento de Policía de Miami-Dade allanó una vivienda y se encontró con aproximadamente 22 millones de dólares en efectivo escondidos dentro de una veintena de cubos naranja ocultos tras un compartimento secreto oculto en el ático. Aquello se convirtió en el mayor decomiso en la historia de la ciudad más poblada de Florida y atrajo la cobertura de cientos de medios americanos. Los suficientes como para haber inspirado un blockbuster de acción que ha arrasado en Netflix (algo más de 108 millones de reproducciones en siete semanas), para dolor de los agentes reales de la historia, que sienten que este filme ha dañado su reputación.
El botín (The Rip, 2026), dirigida y escrita por el talentoso Joe Carnahan, con Matt Damon y Ben Affleck como estrellas principales —y también productores—, toma ese llamativo suceso como punto de partida: la irrupción en una vivienda, el hallazgo de los 22 millones y el tedioso recuento del dinero sobre el terreno se convierten en el detonante de un thriller donde la ambición, la corrupción y las consecuencias de una mala decisión se entrelazan hasta llevar a sus protas al límite. Todo ello sostenido por suficientes giros argumentales, demasiados si me preguntáis, como para mantener la tensión durante sus dos horas de metraje.
Y claro, todo lo que se sale de ese punto de partida no podía ser más distinto de la historia real que inspiró la película como bien nos recuerda un cartel al comienzo, lo que ha provocado que varios de los implicados en el caso hayan alzado la voz. Según ellos, The Rip no solo se toma libertades dramáticas, sino que distorsiona su labor, los presenta como corruptos y, en consecuencia, daña su imagen. Esa representación, concretan, ha sido lo suficientemente perjudicial como para llevarlos a interponer una demanda contra la productora de Damon y Affleck, convencidos de que la ficción ha cruzado una línea que no debería haber pasado.
No se usó sus nombres, pero aún así...
Jason Smith y Jonathan Santana, agentes de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, no son mencionados por su nombre en la cinta, pero sostienen en su denuncia que los personajes de Damon y Affleck están tan fuertemente asociados a los dos agentes que su interpretación ha causado un "daño sustancial a sus reputaciones personales y profesionales", debido a que la película y su publicidad "insinúan mala praxis, falta de juicio y comportamiento poco ético en relación con una operación policial real": "El uso en la película de detalles únicos y no genéricos de la investigación de 2016, combinado con el escenario de Miami-Dade y el retrato de un equipo de narcóticos, crea la inferencia razonable de que los oficiales representados son los demandantes", agregan, según se comparte en EW.
Los demandantes buscaron sin éxito que la película no se estrenara tal y como estaba, pero los acusados consideraron entonces que sus preocupaciones son infundadas porque la película no nombró expresamente al sargento Smith y no hubo ninguna implicación de que los demandantes participaran en ninguna conducta indebida. No hay comentarios ahora, pero mientras tanto los dos agentes solicitan daños compensatorios, daños punitivos y el pago de las costas legales, así como una retractación pública. Por ahora no hay más información.
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