El cine de ciencia ficción de los años 50 atesora grandes joyas pero, reconozcámoslo, son pocas las que han logrado pasar a la posteridad más allá de los fervientes entusiastas del género y el estilo clásico. El increíble hombre menguante (The Incredible Shrinking Man, 1957) es una de esas excepciones que ha conseguido trascender y seguir siendo hoy objeto de estudio y admiración, lo que convierte en un hito que haya permanecido sin una nueva versión durante casi siete décadas, una racha que se rompió hace unos meses con el estreno de un remake franco-belga que ahora podrá verse en España.
Bautizada brevemente como El hombre menguante (L'homme qui rétrécit), este largometraje narra la historia de Paul, un padre de familia ejemplar y dueño de una empresa de construcción naval, que durante uno de sus habituales baños en el mar, es testigo de un extraño suceso meteorológico. A partir de ese momento, Paul empieza a encoger sin explicación científica posible. "Por accidente, una mañana queda atrapado en su propio sótano. El hombre deberá luchar si quiere sobrevivir en un entorno cotidiano convertido, repentinamente, en un terreno letal". Básicamente, la sinopsis del clásico de Jack Arnold basado a su vez en la homónima novela de Richard Matheson (Soy leyenda).
Un drama existencia con mucha aventura
Para quien no haya visto la película de 1957, leído el libro, o simplemente no haya tenido interés por saber de qué iba esta historia hasta ahora, simplemente os cuento que se trata de un relato dividido en dos partes: una primera mitad que explora el drama psicológico y social de un hombre que ve cómo su vida tal y como la conocía se desvanece (literalmente) junto a su estatura, y una segunda parte que se transforma en una trepidante aventura de supervivencia, donde objetos tan insignificantes como una aguja o un hilo se vuelven armas vitales frente a depredadores domésticos que ahora son auténticos monstruos.
Posiblemente, al leer de qué va la película te haya venido también a la cabeza Ant-Man de Marvel Studios y haces bien, porque es indudable que El increíble hombre menguante de Paul Arnold impulsó la "épica de lo minúsculo", sentando las bases visuales y narrativas que décadas más tarde heredarían películas familiares como Cariño, he encogido a los niños hasta la acción o la mencionada cinta de superhéroes protagonizada por Paul Rudd y dirigida por Peyton Reed, que no dudó en mencionar el clásico como inspiración.
El hombre menguante (L'homme qui rétrécit) lo tiene difícil para igualar el recuerdo del filme original, de hecho sus reseñas en Francia no son para tirar cohetes y ha patinado un poco en la taquilla, pero he de reconocer que su tráilers recuerda bastante la carga emocional y de aventura en pequeñito de aquella película. Además, casi siete décadas después ver a alguien rescatar y rendir tributo a este clásico lo veo bastante adecuado, por lo que si tengo oportunidad de verla no dudaré en hacerlo para así traeros mis impresiones.
Hace 12 años casi tuvimos una nueva versión
Hay que apuntar, por otra parte, que hace unos años se intentó desde Hollywood realizar una nueva versión de El increíble hombre menguante que iba a contar con el propio Richard Matheson como guionista principal. La intención era ambiciosa: pretendían actualizar el relato mediante el uso de la nanotecnología para dotarlo de un trasfondo científico más contemporáneo, además de meter roombas asesinas de por medio. Sin embargo, el célebre novelista falleció en 2013 y el proyecto quedó sumido en un limbo creativo y legal. Una pena. Si te apetece puedes ver la película original actualmente en el catálogo de Filmin.
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