Ubisoft lleva meses en una espiral de cambios, y en este 2026 hemos vivido cómo la compañía ha vivido un reinicio total, retrasando y cancelando varios juegos. Hace unos días se dio a conocer que el futuro de Assassin's Creed está en manos de nuevos jefes, lo que significa que antes de ellos hubieron otros creativos que han estado al mando de la franquicia durante muchos años. En las últimas horas se ha confirmado un cambio importante respecto a uno de los próximos grandes juegos de la saga.
Uno de los motivos de la crisis de Ubisoft
Recientemente la compañía ha confirmado a VGC que Clint Hocking, director creativo de Assassin's Creed Hexe, ha abandonado la empresa tras más de dos décadas en Ubisoft. Hocking no es un desconocido, pues ha estado presente en juegos populares, comoSplinter Cell: Chaos Theory, Far Cry 2 y Watch Dogs: Legion, y llevaba varios años siendo el responsable de Hexe, que es el proyecto de AC más prometedor y misterioso hasta la fecha, alejándose de la fórmula habitual y ambientándose en la Alemania del siglo XVI con un tono cercano al terror.
En su sustitución, Jean Guesdon, ahora responsable del contenido de la marca Assassin's Creed, asumirá el rol de director creativo del proyecto, que sigue en desarrollo y podría lanzarse en 2027 o 2028. Eso sí, la salida de Hocking no llega sola porque se trata de una reestructuración del liderazgo de Assassin's Creed. Marc-Alexis Côté, veterano de casi dos décadas en la saga, dejó Ubisoft en octubre, aunque luego anunció su intención de demandar a la empresa, alegando que no dimitió voluntariamente sino que le pidieron "que se hiciera a un lado".
Aunque hay "varios títulos en desarrollo" bajo la marca AC, tanto para un jugador como multijugador, Côté cree que la reducción de talento se debe a la crisis reciente. A ello hay que añadirle la perspectiva de Alex Hutchinson, exdirector creativo de Far Cry 4 y Assassin's Creed 3, ha dejado caer en una entrevista con PC Gamer que Ubisoft tiene cierta "alergia" a los juegos nuevos, razón del éxodo de talento. "Creo que ocurrieron varias cosas. Mucha gente senior dejó Ubisoft y fundó estudios o se separó. Así que hubo un éxodo de talento".
El remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo ha sido cancelado.
Hutchinson fue uno de ellos ya que salió de Ubisoft en 2016 para fundar Typhoon Studios, tras ver cómo cancelaban Pioneer, un juego de exploración espacial pacífica que él impulsaba y que Ubisoft terminó cancelando para reconvertirlo en un shooter cooperativo completamente distinto a la idea original. Según Hutchinson, la raíz del problema fue que Ubisoft "se volvió muy alérgica a las cosas nuevas" y dejó de tener proyectos nuevos. "Siempre tuvieron una historia de secuelizar franquicias, pero también de tener un par de cosas nuevas llegando. Mataron un montón de nuestras ideas. No tenían nada nuevo que emergiera", afirma.
El director creativo de Assassin's Creed 3 dice que la escala de Ubisoft, que durante años fue la gran ventaja de Ubisoft, acabó convirtiéndose en su debilidad cuando el talento se marchó. "Si tienes un equipo de 800 personas, es muy difícil de gestionar incluso si están en el mismo edificio", explica. Hutchinson añade varios factores a la crisis de Ubisoft, como es la pandemia, la vuelta al trabajo en oficina y la pérdida de talento en equipos grandes.
Al fin y al cabo, Ubisoft sigue siendo una empresa enorme, y Guillemot sigue hablando de una "catálogo sólido" con más juegos de Assassin's Creed y Far Cry en camino, pero la cadencia de lanzamientos lo dice todo. De 2013 a 2019, la saga Assassin's Creed lanzó seis juegos principales, mientras que en los últimos seis años solo ha llegado Valhalla, Shadows y Mirage (que nació como DLC). Hexe sigue en desarrollo, pero sin el director creativo que lo creó y bajo una nueva estructura de liderazgo que todavía tiene mucho que demostrar.
Sin embargo, el problema de todo ello va más allá. Actualmente Ubisoft está ejecutando lo que describe como la "tercera y última fase" de sus recortes, con una reducción de gastos de 200 millones de euros prevista para finales de marzo de 2028, con la posible pérdida de hasta 2.000 puestos de trabajo adicionales en los próximos meses, lo que tendrá un impacto humano muy grande. Desde septiembre de 2022. la plantilla ha pasado de más de 20.700 empleados a poco más de 17.000 en 2026, cifra a la que habría que restar esos nuevos recortes si se confirman.
En varias oficinas los trabajadores han expresado su malestar abiertamente, con la vuelta al trabajo presencial cinco días a la semana añadiendo más leña al fuego, y la sensación interna es la de una empresa que pide sacrificios sin dar muchas garantías a cambio. A ello hay que sumarle la pérdida continúa de talento, las críticas dentro de la compañía, huelgas, cancelaciones y retrasos de juegos importantes. Ubisoft necesita un cambio y estabilidad en todos los sentidos.
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