Te estás quejando de Silksong por las razones equivocadas. Lo peor que tiene no es su dificultad, es algo que ha desaparecido en Elden Ring

Te estás quejando de Silksong por las razones equivocadas. Lo peor que tiene no es su dificultad, es algo que ha desaparecido en Elden Ring

El problema de Silksong no es la dificultad, es otro del que tenemos que hablar

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Hollow Knight Silksong
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Adrián Suárez

Colaborador

Silksong es un juegazo que está gustando mucho a los que se han atrevido a aceptar el reto. Pese a que ya intuíamos que iba a ser un videojuego difícil, muchos se han puesto a jugarlo sin saberlo de antemano. La cuestión es que sí, Silksong es un juego difícil y también muy troll con su dificultad. Es capaz de hacerte recorrer niveles muy difíciles sin un solo punto de descanso, ponerles una trampa que te puede matar antes de usarlo o pedirte un cobro de rosarios previos. Es ese tipo de juego.

Pero no creo que la dificultad de Silksong sea su principal problema (aunque ya hay en camino un parche para rebajarla). Si te haces con la máscara fracturada tienes un punto más de vida por la cara, y con los dados hasta puedes librarte de muchos impactos críticos si te los equipas. La dificultad de Silksong está bien metida en el juego si la aceptas y la comprendes. Lo que no puedes hacer es emperrarte en matar un jefe que se te resiste. Si ese boss se ha convertido en un muro, da media vuelta, explora, haz las secundarias y regresa cuando tengas una build mejor. Luego, más calmado, entiende que los jefes finales se basan en patrones de ataque. No te plantees matar a ninguno a la primera. Primero ve e intenta conocer todas sus estrategias, cómo castigarlas y de cuáles es mejor huir. Así, hasta la Última Jueza o la Viuda acabarán cayendo.

Así que no, la dificultad de Silksong no es el problema porque el juego la usa para algo. Gracias a ella exploras y aprendes. Si el juego castigara menos, sería sumamente fácil porque las rutinas de ataque de sus jefes avisan, y mucho, antes de lanzarse contra ti. Pero eso no quiere decir que todo lo que Silksong hace para que sufras esté bien integrado en el videojuego. Hay una cosa que me saca de mis casillas, que hemos superado desde Bloodborne, que ya no estaba en Sekiro, se encontraba muy poco presente en Dark Souls III y era inexistente en Elden Ring: las runback, o como se conocen entre colegas: los caminos de la vergüenza. 

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Team Cherry, quita tus caminos de la vergüenza

Me parece fantástico que Silksong te trolee con las trampas en sus bancos. Tiene sentido que las hormigas, una raza cazadora, pongan ahí una trampa para cazarte. Lo entiendo, mola, me gusta, es coherente con el lore. Pero me parece de muy mal gusto los caminos de la vergüenza. Sin meterme en los del acto 2, en el acto 1 hay varios que son terribles. Los peores son los paseitos que te tienes que dar para llegar a Hermana Vastiguera y a Última Jueza. Desde un punto de guardado, tienes que trepar, saltar, sortear enemigos y correr y correr hasta llegar a una de las dos. Estas runback están puestas a muy mala leche, porque solo están ahí en estos jefes tan complicados, no aparecen en los anteriores que son más sencillos. 

Siempre que el juego nos pida hacer algo que cueste mucho pero el premio no esté a la altura, a otra cosa

Como expliqué antes, para decidir si una decisión de diseño es positiva o negativa, más allá de que me guste más o menos, me preguntó qué aporta al juego. La dificultad aporta algo al juego, pero estos paseitos no. Lo más divertido de pelearte contra un jefe en Silksong es aprendértelo. Es una fantasía ir viendo cómo al final logras esquivar cada uno de sus ataques batalla a batalla y acabas sintiendo que le podrías llegar a hacer una no hit al matarlo, cuando al encontrarte con él la primera vez te calentó los morros a base de bien. Eso es alucinante. Es una emoción que te abraza el corazón, que te hace gritar y que consigue que tu pareja se plantee seriamente el divorcio porque está viendo que estás como una cabra. Me pasé todo el domingo luchando contra Última Jueza. Cuando por fin la maté, me puse a dar saltos en el salón como un imbécil. Tranquilos, mi pareja aún sigue conmigo.

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El problema es que estos paseitos te quitan las ganas de vivir, le arrebatan el placer a volver a intentarlo, y te hacen pagar un peaje agotador. El camino de vuelta a Hermana Vastiguera aún se hace más o menos soportable, pero el que te lleva a Última Jueza te exige unas habilidades de parkour tan concretas que, si no las haces bien, morirás antes de enfrentarte a tu enemigo o llegarás con poca vida. Poniéndome optimista, quiero creer que estas runback están pensadas para enseñarte a sortear mejor ciertos obstáculos. Es verdad que una vez que te matas a Última Jueza tras tantos paseítos de la vergüenza, no hay quien rebote, planee, salte y escale mejor que yo, pero le quita tanto la gracia al enfrentamiento contra el boss que no tiene sentido. 

Así que sí, Silksong es un videojuego perfecto. Se nota que Team Cherry ha invertido estos años de desarrollo jugando a todos los Souls de From Software, pero por favor, por Destello, por Gwyn, por Simon Manus, quitémonos de encima detallitos que en lugar de aportar, restan. Siempre que el juego nos pida hacer algo que cueste mucho pero el premio no esté a la altura, a otra cosa. Sekiro es maravilloso porque es difícil cuando tiene que serlo, quitándose de encima paseos innecesarios. Una cosa es la dificultad y otra cosa es ser cruel por los loles.

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