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Especial

Optimiza el rendimiento de Daemon X Machina con esta guía de configuración para PC

Consigue el mejor balance entre gráficos y FPS para este juego de mechas que llega a Steam.

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Daemon X Machina

Para muchos es toda una sorpresa, pero Daemon X Machina se adapta a PC de la mano del editor XSEED, abandonando su anterior exclusividad en Nintendo Switch. Ni el tráiler ni la nota de prensa que anuncian la llegada del juego de mechas a Steam resultan particularmente explicativos con las características técnicas —más allá de los siempre obligatorios 60 fps— pero ahora que lo tenemos en nuestras manos, podemos confirmar que hay unos cuantos añadidos a los que merece la pena prestar atención.


Antes de empezar, debes tener en cuenta que hablamos de una tarea de adaptación respecto a la versión híbrida, por lo que no deberías esperar una lista grande ni compleja de novedades en lo tocante a parámetros de configuración gráfica. Tampoco es que el juego la necesite: en el análisis original de Daemon X Machina, nuestro compañero Jesús Bella se mostraba muy complacido con la dirección artística del juego, con gráficos de corte anime y sombras pronunciadas.


Es una cuestión de estética, no de potencia bruta, y lo cierto es que a nivel de hardware, el juego se conforma con muy poco: una GTX 660, un i5 3470 y 6 GB de memoria RAM. Lo que venimos a perseguir es más bien una buena tasa de cuadros por segundo y respetando el atractivo natural del juego. Tranquilo, te adelantamos que no será difícil en absoluto.


Imagen de Daemon X Machina
  • Tipo de ventana. Como siempre, te recomendamos jugar en modo pantalla completa. De lo contrario, tu tarjeta gráfica renderizará otros elementos del escritorio, o lo que estés usando en segundo plano. Si sueles usar Alt + Tab mientras juegas para hablar por Discord, ventana a pantalla completa puede ser útil a cambio de unos pocos FPS y tiempo de respuesta.
  • Resolución. Te recomendamos poner la resolución nativa de tu monitor, incluso si esta te impide jugar fluidamente. ¿Por qué? Pues muy sencillo: porque no podemos ejecutar Daemon X Machina a más del 100% de resolución interna, y casi siempre sale más a cuento bajar esa barra que apostar por una resolución de pantalla inferior.
  • Fluidez. Podemos asignar topes de 30, 60, 120, 144 y 200 FPS, con o sin VSync. Puesto que DXM es un juego de acción, te recomendamos apostar por un mínimo de 60 FPS si tu monitor lo permite, y si no lo hace, entonces es hora de cambiar de monitor. Siempre desaconsejamos el uso de VSync frente a las tecnologías G-Sync y FreeSync (esta última compatible con gráficas de Nvidia desde hace bastante tiempo), pero si tu monitor no es VRR entonces puede que te venga bien bajar el tope de FPS manualmente. Por ejemplo, si tu tasa media ronda los 127 FPS, igual deberías cerrar el juego a 120 para evitar tirones.
  • Resolución 3D. Este parámetro nos permite ajustar la resolución interna del juego entre el 80 y el 100%, por lo que si no alcanzas tu tasa de frames deseada después de bajar algunos parámetros gráficos, es lo primero que deberías tocar. Baja la resolución interna a partir de la resolución nativa de tu monitor, aunque si juegas en una resolución muy atípica tal vez te interese probar a ejecutar el juego en la resolución superior y después bajar la resolución interna al 80%.
  • Suavizado de bordes. ¿FXAA o TAA? ¡La pregunta del millón! El FXAA tiene una calidad ligeramente peor que el TAA, pero a diferencia de este, no genera efecto de 'blur'. Nuestro consejo es que apuestes por el TAA si tu tasa de FPS es baja o por FXAA si vas a disfrutar de cada fotograma en tu flamante PS… digo, RTX.
  • Texturas y sombras. Llegamos al meollo del asunto, los dos efectos que más vas a notar. Ambos parámetros tienen configuraciones "baja, media, alta y máxima" que recogemos en este artículo con una comparativa. La primera de ellas es lo que en el mundillo de PC solemos llamar 'potato mode', totalmente desaconsejable, aunque tampoco es que el punto medio mejore mucho. Puedes notar una mejoría de ~15 FPS o más bajando estos parámetros a medio e inferior, dependiendo de tu equipo, pero te recomendamos apostar por alto como mínimo para disfrutar del apartado gráfico. Las sombras juegan un papel clave en todas las cinemáticas y escenarios, así que realmente deberías apostar de lleno por la máxima calidad y bajar a alto únicamente si no tienes otra opción. ¡Recuerda que la resolución 3D está ahí para algo!


  • Destellos y luminosidad. Los metemos en el mismo saco, aunque en realidad sean cosas distintas. La primera opción añade un VFX de luz plana a partir de focos (como farolas o bombillas) que viene bien en los escenarios y algunos mechas; y la segunda es un efecto de proyección sobre superficies. Ninguna tiene un impacto particularmente potente en la tasa de FPS así que déjalas activadas a menos que quieras ahorrarte unos ~3-6 FPS, dependiendo de tu equipo.
  • Profundidad de campo. Siempre está bien ver escenarios con una iluminación algo más definida, particularmente cuando luchamos desde el cielo. Pero no dudes en desactivarlo si necesitas rascar algunos FPS de más, porque consume lo suyo y el resultado no se aprecia tanto en la estética de este juego.
  • Aberración cromática. Es, literalmente, una opción a gusto de consumidor. Imita el efecto de desenfoque de colores que se produce en los objetos tridimensionales a través de lentes reales, por lo que es un toque cinemático curioso. No obstante, también hay muchos usuarios que prefieren mantener los gráficos estándar, y teniendo en cuenta que hablamos de una paleta de muy pocos colores oxidados en casi todos los casos, es probable que quieras desactivarla.


Recuerda que desde este enlace puedes echar un vistazo a nuestro análisis de Daemon X Machina para PC, un juego notablemente superior en su versión para compatibles respecto al original de Switch.


Más sobre: Daemon X Machina y XSEED.