A día de hoy, tenemos tantos lanzamientos en cuanto a fantasía y dark romance se refiere que no me extraña que se me haya escapado una de las mejores historias. Es difícil elegir entre una amalgama de portadas bonitas y cantos pintados (moda de la que me había bajado). Por suerte, esa elección me la ha ahorrado Papa Noel, ya que tuvo el detalle de traerme la bonita edición especial de "Una ventana a la oscuridad". Si al igual que yo, hay algún lector o lectora que tampoco lo conocía, dejadme deciros que es lo mejor que he leído en muchísimo tiempo dentro del género. Se trata de una bilogía y Rachel Gillig, la autora, se ha esforzado por crear un universo único con pequeños tintes a lo Stephen King.
Una niebla que rodea todo el reino
Os mentiría si os dijera que sabía lo que me iba a encontrar cuando el primer libro de la bilogía "El Rey Pastor" cayó sobre mis manos. Después de acabar casi traumatizada con la crueldad de "Alchemised", estaba un poco cansada de leer historias de amor enredadas, escenas subidas de tono y seres fantásticos. Lo que no esperaba era descubrir un universo gótico a lo hermanos Grimm, fino en su puesta en escena y con un sistema de magia de lo más atípico.
Lo primero que hay que saber es que el mundo de "Una ventana a la oscuridad" está rodeado de una perturbadora niebla, como si se tratara de la obra "La niebla" de Stephen King. La autora no ha declarado nunca que se hubiera inspirado en la misma para su idea, pero al igual que en el relato del Rey del Terror, esta es igual de implacable. No hay monstruos al otro lado, tan solo un avance lento que hace que, quien caiga en sus garras, se vea infectado y comience a manifestar poderes mágicos con un desgaste degenerativo que le lleva a la muerte.
La magia está prohibida en el reino de Blunder, con excepción de aquellos que usan las doce cartas de la Providencia; una suerte de cartas del tarot. Todos aquellos infectados se ven advocados a la muerte a manos del rey. En este contexto, Elspeth Bonetero vive relegada de su familia, tratando de ocultar un terrible secreto: no solo está infectada, sino que convive con la bestia de "el Tormento" dentro de su mente, una de las cartas del tarot. Cuando se ve involucrada en una extraña conspiración para reunir toda la baraja y liberar al reino de la niebla, solo le queda aceptar su destino.
Hay muchos elementos llamativos dentro de esta ficción que hacen que se distinga dentro de un género plagado de seres fantásticos. En primer lugar, su ambientación: esta está construida bajo los pilares del terror gótico dentro de un mundo aislado por la niebla. Yo me imaginaba una subversión del cuento de Caperucita Roja sin ir más lejos. La narración no se pierde en grandes universos, sino en escenarios muy concretos que cuentan con una representación atractiva.
En segundo lugar, la magia parece adscrita a unas reglas muy concretas, por lo que no hay sorpresas en cuanto a escalas de poder se refiere. Es tan solo un elemento más con el que se construye la historia. Tal y como se indica en la misma, "todo tiene un precio" y eso es lo que limita su uso. Cada carta del tarot tiene una habilidad, pero también un coste. Elspeth, quien cuenta con el Tormento en su interior, es el mejor ejemplo de ello. Lejos de presentar a una protagonista capaz de todo, la autora se centra en el debate que le genera hacer uso de sus habilidades extraordinarias y en el diálogo que mantiene con la propia bestia que habita dentro de ella.
La búsqueda de las propias cartas es también muy distinto a lo que podríamos pensar: no hay un gran viaje ni una gesta épica, sino un entramado de planes y conspiraciones con dicho objetivo. Por supuesto, el romance también está presente, pero la autora tiene el acierto de aplicarlo en su justa medida, centrándose más bien en desarrollar personajes más allá de una simple atracción física. No es el punto más disidente con respecto a otros historias, eso está claro, pero tampoco abusa de escribir páginas y páginas de tensión o sentimientos. Más bien parece que este avanza de manera orgánica según se dan los hechos. Para mí, de las mejores duplas que he leído por el momento.
No voy a esconderme: el enfoque de Rachel Gillig me ha gustado mucho más que el de autoras como Sarah J. Maas o Rebecca Yarros, aunque tampoco renegaré de sus obras, ya que también las he disfrutado. Este es más certero y se enfoca con más ahínco en el mundo que ha creado; con una preocupación por el ambiente que a veces roza el terror lovecraftiano y que no se desdibuja con demasiados estímulos.
Ahora me dispongo a leer el segundo libro, "Dos coronas retorcidas", con una emoción que hace tiempo que no sentía. Me había perdido entre las miles de páginas de la saga Empíreo o la múltiples novelas de ACOTAR. En este caso, la historia termina en el siguiente volumen, simple y al pie. Estoy deseosa de ver cómo termina el relato que, adelanto ya, se queda en un punto álgido de la acción. Tal vez sea precipitarme (nunca se sabe lo que puede pasar), pero me ha recordado a mi trilogía preferida, "Los guardianes del tiempo", en cuanto a creación de un mundo especial, personajes llamativos y sistemas de magia particulares.
En 3DJuegos | Escribir ciencia ficción no es para todo el mundo. Nunca me costó tanto terminar una novela
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