Cuando compras un juego en una tienda digital, por lo que realmente estás pagando, en la mayor parte de estas plataformas, es por una licencia que te da el derecho de acceder y disfrutar de ese título por un plazo indefinido, pero no infinito. La propiedad del videojuego sigue perteneciendo a la empresa que lo desarrolló y, por lo tanto, puede llegar el día en que te quedes sin él. Esto es algo que los jugadores hemos aprendido a las malas con casos sonados como el de The Crew: Motorfest, pero que también se da en el consumo de cine y series de televisión. Ahora, un grupo de clientes de Prime Video busca que Amazon sea más clara al respecto y no ha dudado en demandar a la compañía.
El problema es el siguiente: desde la interfaz del servicio de streaming de Jeff Bezos se nos da la opción de alquilar y "comprar" una película. El usuario común entiende que esto significa que está comprando algo como si fuera a su tienda de toda la vida, solo que en vez de llevarse una caja con un Blu-ray se lleva un archivo digital, y ese no es el caso. Como en el ejemplo antes dado de los videojuegos, lo que el cliente está adquiriendo es una licencia de acceso a un largometraje, sujeta a los acuerdos de distribución que Amazon tenga con sus propietarios. En THR ponen el ejemplo de Alien Director's Cut (2003). Puedes llegar a Prime Video y adquirirla, pero si Disney y el gigante tecnológico no llegan a un acuerdo de renovación, puedes encontrarte un día en que tu montaje del director se ha convertido en la versión comercial o quedarse sin nada.
Amazon avisa... en la letra pequeña
Entonces, ¿debería Amazon avisar a sus usuarios sobre este peligro? De hecho lo hace, pero en la letra pequeña de la pantalla de confirmación de "compra", lo que provoca que, como decíamos, un grupo de personas se haya sentido engañado por la plataforma ante lo que consideran un simple cebo publicitario. Según The Hollywood Reporter, el asunto se presentará ante los tribunales en Washington y, en caso de prosperar, se espera que la demanda pueda conducir a una mayor transparencia por parte de este tipo de comercios como ya sucede en gaming.
THR recuerda que, a principios de este año, entró en vigor una ley de California que prohíbe anunciar una transacción como "compra" a menos que ofrezca la propiedad ilimitada del producto. Sea como fuere, este es un asunto peliagudo que preocupa a jugadores y espectadores, especialmente a aquellos más concienciados por la preservación de videojuegos y películas en la era digital y los servicios de suscripción y streaming. La mejor alternativa es comprar todo lo que quieras guardar en formato físico, pero a veces no existe tal opción.
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