Yo llegué a Jak and Daxter igual que otros tantos millones de jugadores: después de jugar la trilogía original de Crash Bandicoot. Hablamos de la evolución natural de la fórmula, pero yo siempre he sentido que hay algo más que una simple relación de estudio. En mi cabeza, una conduce a la otra, así que Crash fue el primer gran lenguaje de Naughty Dog (uno colorido, directo, carismático y con esa forma tan concreta de entender los plataformas) y Jak and Daxter fue la forma de ver cómo todo aquello crecía de repente.
La misma energía seguía ahí, pero se había convertido en algo más ambicioso, más grande y más propio de una PlayStation 2 que parecía capaz de hacerlo todo. Por eso, hoy me cuesta aceptar que existen millones de jugadores que no saben que esa trilogía existió, ya que Jak and Daxter ha ido desapareciendo del recuerdo colectivo. En apenas unos años, ha pasado de ser la seña de identidad del estudio (y la infancia de muchos jugadores) y una parte esencial de la historia de PlayStation, a algo que sobrevive a base de guiños mientras sufre el cambio de prioridades de la industria.
El símbolo de PlayStation 2
Para mí, el ejemplo perfecto de todo lo que representó Jak and Daxter es el primer juego de la serie. No fue el mejor, pero fue el que marcó el puente entre el Naughty Dog de Crash y la visión que estaba a punto de demostrar que la compañía sabía ir mucho más allá. Ese primer juego aún tenía la herencia de los plataformas clásicos intacta, así que sacaba partido al color, el movimiento, el sentido de la aventura accesible y las virtudes de un diseño amable.
Al mismo tiempo, también había en él una ambición nueva, una forma de llevar al siguiente nivel conceptos como "más grande" o "más bonito". Jak and Daxter, sobre todo el primero, se convirtió en la forma de demostrar que Naughty Dog no quería limitarse a repetir una fórmula que ya dominaba, sino que tenía la intención de transformarla en un viaje más fluido, abierto y marcado.
Esa idea es una de las que más me fascina de la primera entrega de la franquicia. Transmitía esa impresión tan particular de estar viendo a un estudio crecer delante de ti, ya que si Crash Bandicoot fue el emblema de una PlayStation que funcionó a base de iconos definidos y estructuras cerradas, Jak and Daxter: El legado de los precursores parecía apuntar en otra dirección: una consola nueva, una escuela diferente y otra forma de imaginar la aventura.
Las secuelas perfectas
Si venías de Crash, aquel salto nunca fue una ruptura, sino la evolución natural tanto del estudio como de la fórmula. La llegada de Jak II y Jak 3, de hecho, dejó aún más claro que Naughty Dog no quería quedarse quieta, sino que buscaba expandir lo que estaban construyendo. La saga se volvió más agresiva, más oscura, más adolescente y, por encima de todo, más consciente de que su público también estaba creciendo. Ya no bastaba con ser un plataformas imaginativo y encantador, ahora había que arriesgar, cambiar el tono y abrir la puerta a una narrativa más marcada gracias a una identidad menos inocente.
Jak and Daxter brilló y se convirtió en un símbolo de PS2
Justo ahí, Jak and Daxter pasó de heredero de Crash a convertirse en la prueba definitiva de que Naughty Dog podía transformarse sin perder personalidad. Sin embargo, por mucho que Jak II y Jak 3 ampliaran esa visión, yo sigo pensando que la primera entrega representa a la perfección lo que fue la trilogía (y el lugar que ocupa en mi memoria). Cuando cada nuevo exclusivo parecía una promesa de futuro, la primera entrega de Jak and daxter llegó como una aventura luminosa, rápida, expresiva y capaz de hacerte sentir que estabas jugando a algo tan familiar como nuevo. Esa mezcla es difícil de olvidar, pero hubo un problema: Naughty Dog siguió avanzando y, a medida que lo hizo, apostó por una dirección tan diferente que llevó a Jak and Daxter a quedarse en un cajón.
Uncharted y The Last of Us aparecen en escena
Con la llegada de PS3, el estudio encontró la fórmula del éxito con Uncharted, una nueva forma de presentarse al mundo. Era una idea más cinematográfica, realista y espectacular que terminó convirtiéndose en la antesala de The Last of Us, el juego que definió lo que es hoy el estudio. No solo consolidó la identidad de Naughty Dog, sino que muchos debates centrados en el rumbo de la compañía hablan de forma casi exclusiva tanto de ese juego como de su secuela.
El estudio se centró en el espectáculo, el fotorrealismo y las producciones de prestigio, así que hubo un problema: si Naughty Dog quería que le relacionaran con eso y modificó su imagen pública, todos sus trabajos previos corren el riesgo de quedar relegados a una especie de "prólogo" que recibe cada vez menos visitas. Eso, hablando rápido y mal, fue lo que pasó con Jak and Daxter: no es que Uncharted y The Last of Us mataran a la saga, es que estas dos cambiaron el foco.
Cuando debutaron, pasaron a ocupar tanto espacio en la memoria moderna del estudio que dejaron atrás una parte decisiva de su pasado. Con el paso de los años, esa parte ha ido perdiendo presencia en la conversación, en la nostalgia compartida y en la idea que las nuevas generaciones tienen de Naughty Dog. De hecho, solo hace falta coger un calendario y una calculadora para darse cuenta: cuando el primer The Last of Us llegó a tiendas, la gente que nació cuando Uncharted vio la luz solo tenía 6 años. Para ellos, Jak and Daxter no es un recuerdo borroso, es un nombre ausente.
En este punto es en el que la saga se vuelve melancólica. No hablamos de una rareza olvidada ni de una licencia menor que pasó sin pena ni gloria, sino todo lo contrario: hablamos de una trilogía vital para la evolución de uno de los estudios más prestigiosos de la industria. De hecho, se trata de una franquicia que marcó la infancia de muchos jugadores y que fue más allá de su impacto en PS2, ya que también contó con dos títulos en PSP e incluso un juego de carreras en la misma PS2. Sin embargo, hoy ocupa un lugar cada vez más pequeño en la memoria colectiva.
El tiempo pasa para todos, pero ha sido especialmente cruel con Jak and Daxter. Tiene sentido, ya que no todo lo que fue importante permanece en el escaparate ni conserva su sitio en el relato dominante. Los estudios cambian, las modas también y las nuevas generaciones heredan versiones incompletas del pasado. No obstante, precisamente por eso conviene mirar atrás de vez en cuando, ya que hubo una época en la que Naughty Dog no era la referente del espectáculo fotorrealista, sino del carisma, el colorido y las gamberradas. Si Ratchet & Clank sigue teniendo historia, ¿por qué no puede pasar lo mismo con Jak and Daxter?
¿Qué recuerdos tienes de los títulos de Jak and Daxter? ¿Te gustaría que la saga regresara de alguna forma? ¡Estaremos encantados de leerte en comentarios o en el canal de Discord de 3DJuegos!
Ver 0 comentarios