Probablemente sea justo afirmar que The Legend of Zelda: Majora's Mask es uno de los juegos más conocidos y reverenciados de la franquicia, a pesar de su edad. Y aunque internet esté lleno de historias o curiosidades sobre la siniestra aventura de Link, he tardado más de 25 años —porque lo he visto por Reddit, que si no, hubiera seguido igual— en encontrar un guiño un tanto perturbador en su key art.
En el mundillo de la distribución de videojuegos, el key art es una pieza promocional que suele asignarse al material clave para darle reconocimiento e interés; y casi siempre se aplica a la portada del producto. Si examinas detenidamente el de Majora's Mask, verás que en la esquina inferior izquierda aparece un ídolo o talismán rojo representando una cara deformada.
Cualquiera que haya leído o visto Berserk identificará rápidamente ese artefacto como un Beherit (o Behelit en inglés), un artefacto con connotaciones bastante turbias que aparece en la obra de Kentaro Miura. Es un pequeño abalorio ovalado con rasgos humanoides distribuidos de forma caótica por su superficie.
Cuando su poseedor entra en un estado de desesperación absoluta, se activa y abre un portal que conecta el plano material con el cuarto anillo astral, facilitando el cruce dimensional a un reducido número de criaturas demoniacas que se hace llamar "la Mano de Dios". En la historia, la llegada de estos seres se salda con un fenómeno conocido como Eclipse, que encierra algunas de las escenas más traumáticas del manga.
El "Eclipse" en Majora's Mask
Además de originar la que tal vez sea la traición más dolorosa en la historia del medio, también abarca la mutilación y destrucción sistemática de numerosos personajes importantes; además de la violación de otro crucial para el desarrollo de la historia de Berserk. El Eclipse que aparece al final del arco de la Edad de Oro es justamente la parte más icónica y representativa del manga, y le ha granjeado a la obra la fama de ser tan absolutamente brutal como es.
Por supuesto, The Legend of Zelda es mucho más suave en ese aspecto: una historia coming of age —diseñada para "crecer" con ella, al estilo de El guardián entre el centeno— equivalente casi a una fábula. Majora's Mask representa su polo oscuro y siniestro, por lo que tiene sentido que Nintendo quisiera acercarse en cierto modo al mundo de caos, maldad y pesadilla que plantea Berserk con sus monstruosidades que habitan en el plano astral.
A fin de cuentas, Majora's Mask también describe un evento cósmico personificado a través de un objeto con apariencia humanoide, que en este caso es la luna. Quizá el "Beherit" activado de la portada sirva para ilustrar que el juego está ambientado en la llegada de un "Eclipse", aunque por supuesto, solo Nintendo puede confirmar o desmentir la hipótesis.
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