Vivimos tiempos interesantes en la industria del videojuego. Cada vez salen más juegos que nunca y es más fácil acceder a ellos en cualquier plataforma, pero en el camino han surgido varios problemas, y tal vez el más evidente es que muchos de estos títulos no llegan a las tiendas en su mejor estado. Pero hay excepciones, y ya existe una corriente de opinión que considera que son los estudios indie o los equipos más pequeños los que están cuidando y mimando sus juegos más que el resto, les tome el tiempo que les tome. Ahí están Clair Obscur: Expedition 33 o Baldur's Gate 3 y otros. Y hasta Ubisoft parece que está tomando nota de cuál es el "mejor marketing".
Pero como digo, no suele ser lo habitual, y a esto se le suma el ansia que tenemos los jugadores por ser los primeros en jugar a algo, o por tener la nueva tarjeta gráfica o consola de turno. Lo cual nos debería llevar a la siguiente reflexión: ¿Debemos hacernos el día 1 con esos juegos o periféricos que tanto tiempo nos han estado tentando? ¿O debemos esperar porque parece que todo lo que sale hoy en día lo hace por cumplir con un calendario que no tiene en cuenta factores tan fundamentales, como que lo que lanzas está en un estado aceptable o ya -en el mejor de los casos- va a ser buenísimo?
Quien mucho corre pronto para
Tomemos por ejemplo dos juegos que han salido con muy poco margen de diferencia; muy diferentes en envergadura y planteamiento; y ya no digamos recursos disponibles para su desarrollo: Borderlands 4 y Hollow Knight: Silksong. Mientras que el juego de Gearbox ha contado con un marketing y unos recursos titánicos comparados con las modestas capacidades del equipo de Team Cherry, ya era de esperar que el lanzamiento de ambos fuera muy distinto, y no sólo por el "tamaño" en el sentido más amplio de la palabra.
El looter shooter de Gearbox se ha estrenado con numerosos fallos de optimización y técnicos, e incluso algunos desequilibrios en el farmeo de los jefes como demuestra este mensaje de la usuaria 'miss' en la red social X. Por otro lado, la esperada secuela de Hollow Knight, ha salido impecable en el apartado técnico, pero sus desarrolladores se "pasaron de frenada" con la dificultad del juego; algo que no tardaron en ponerle remedio, pues a los seis días de lanzarse implementaron un parche que lo hace más justo en sus primeros compases.
Ambos juegos, por un motivo o por otro, han disgustado a buena parte de su audiencia por esos problemas iniciales
Pero fijaos que ambos juegos, por un motivo o por otro, han disgustado a buena parte de su audiencia por esos problemas iniciales en sus lanzamientos. Los fans de Borderlands 4 ahora deben esperar a que Gearbox se ponga en modo "control de daños" y empiece a corregir lo que nunca debió estar en el juego, y Team Cherry ha tenido que recoger cable con parte del diseño del juego original.
No son los primeros ni los últimos juegos que por querer salir "ya" (aunque en el caso de Silksong han estado jugando al despiste durante bastantes años), han tenido traspiés en su lanzamiento. Desde luego, el trabajo de Team Cherry ha sido mejor valorado que el de Gearbox, pero la esencia del problema está ahí: el querer jugar a un juego de salida, te puede acarrear un disgusto.
La paciencia es una virtud, y una recompensa
Ahora, lo normal es que todos queramos disfrutar de nuestro juego más esperado el día 1; de hecho, estoy seguro de que más de una vez habéis visto posts en redes sociales, foros, o hilos en los que siempre hay alguien que dice que ha pedido tener el día libre en su trabajo para poder dedicarle toda su atención y tiempo en su lanzamiento, sólo para ver que este se retrasa o que está tan congestionada la red que no puede acceder hasta el día siguiente.
Pero dejando eso de lado, a veces el querer disfrutar de un juego en su lanzamiento es contraproducente, y es mejor ejercer un poco de paciencia. Otro caso paradigmático donde la paciencia de la comunidad se vio recompensada frente al ansia de jugar el primer día a un juego fue el de No Man's Sky. Si nos fijamos únicamente en su recepción los primeros días, cualquiera podría decir que era un juego que estaba abocado al fracaso. Pero Hello Games y Sean Murray se arremangaron y supieron corregir los flagrantes fallos de su juego en virtudes, con añadidos y parches que lo han hecho hoy en día uno de los mejores juegos tipo sandbox de todos los tiempos.
Incluso en casos en los que el juego es un éxito rotundo como Baldur's Gate 3, esperar un poco tampoco viene mal. Vale que la envergadura del GOTY de 2023 hacía evidente que el juego iba a tener fallos aunque Larian prometió -y cumplió con denodada presteza- que los iba a arreglar; y no contenta con eso y ya largo tiempo después de su lanzamiento, engroso las virtudes de su juego con parches cada vez más ambiciosos. Quien lo cogiera de salida seguramente lo disfrutara y mucho, pero me apuesto lo que queráis a que quien esperara un poco lo disfrutó todavía más y mejor.
Me apuesto lo que queráis a que quien esperara un poco a jugar Baldur's Gate 3 lo disfrutó aún más
Y podemos retrotraernos en el tiempo a otros ejemplos de otros géneros. Hablando de los shooters: Battlefield 4, en su lanzamiento, fue un verdadero desastre. La parte técnica (que no la jugable, aunque la técnica incidía directamente sobre esta) referente a su Netcode fue un despropósito con el cacareado juego de DICE. Se tuvieron que esperar dos largos meses a que DICE L.A. arreglara el desaguisado que fue, y al final se convirtió en un éxito equiparable -o que supero como muchos dicen, entre los que me encuentro- a Battlefield 3. Y eso sin contar la pletora de DLCs, que sí, había que pagar, pero como dice cierto anuncio de un lavavajillas, cundía más de lo que costaba.
Y también de DICE podemos sacar el ejemplo de Star Wars: Battlefront 2; un juego destripado por la mala praxis de las "loot boxes" y que, pese a su eliminación, no acabo de satisfacer del todo al fandom. Pero henos aquí que hace unos meses no podíamos sino rendirnos al éxito de su tardísima resurrección (aunque hay que admitir que motivada por la popularidad de series tan apreciadas y cuidadas como Andor). Es un caso extremo para lo que estamos hablando, pero válido.
Podría seguir mencionando ejemplos de Aves Fénix que han sido mejores para quienes esperaron a comprarlos (como Cyberpunk 2077), pero creo que ya hay suficientes, y a la luz de los ejemplos aquí vertidos, sería recomendable hacer un ejercicio de introspección y preguntarnos realmente si nos conviene comprar un juego de salida por muchas ganas que le tengamos. A veces no es lo que toca, porque cuanto más tiempo pasa o su desarrolladora se duerme en los laureles, lo que queda después del lanzamiento puede ser peor, y no miro a nadie, Dune: Awakening, con su DLC Cosecha Perdida (aunque, por suerte, también son de los saben que rectificar es de sabios).
Resumiendo, y como dice el refrán, no por mucho madrugar, amanece más temprano, y eso es algo que deberíamos empezar a aplicar como consumidores de videojuegos, y todas las empresas del negocio -grandes y pequeñas- intentar aplicarse un poco el cuento. Será mejor para ellas, mejor para nosotros, y probablemente sea el inicio de una mejora global en la Industria.
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