Jensen Huang, CEO de Nvidia y una de las personas más ricas del mundo, ha criticado de forma pública la negatividad que rodea a la opinión pública sobre la IA. Para Huang, este es un punto muy negativo para sus intereses, ya que considera que el debate público ha provocado muchos daños y ha cambiado la forma en que tanto la sociedad como la industria toman decisiones. Así, cree que la ciencia ficción oscura y los escenarios apocalípticos han provocado un temor generalizado entre la gente.
Al existir miedo, las inversiones se paralizan y el talento capacitado no tiene la intención de dedicar tiempo o esfuerzos a construir modelos de inteligencia artificial más seguros. Tras compartir su visión sobre la situación, aseguró que no niega que existan riesgos, pero su mensaje estaba más centrado en atacar el desequilibrio público. Según él, si el 90% de los mensajes son catastrofistas, todo el trabajo real de mitigación y uso responsable queda invisibilizado.
Esto, además, le ha llevado a lanzar una advertencia sobre las "capas regulatorias" que deberían asumir las empresas. Para Huang, algunas compañías que piden regulación no tienen interés real en ella, sino que buscan endurecer la legislación con la intención de favorecer sus políticas. Por esto, cree que esto podría llevarnos a levantar barreras que controlen de forma artificial el mercado, una idea que no ve con buenos ojos.
Hoy, Nvidia se ha convertido en una de las empresas más valiosas del mundo gracias a construir su futuro alrededor de la inteligencia artificial. Así, la visión de Huang está clara, pero la misma tiene un punto interesante: lo grave no es el miedo, sino el miedo sin un pretexto o contexto. Si carecemos de matices, es probable que perdamos el foco sobre los problemas reales que rodean a la IA, ya que la narrativa estaría controlada por el temor a una tecnología que no avanzaría de la forma que debería.
¿Debemos temer a la IA?
La conversación y la visión de Huang centra el debate en el trabajo y la automatización. Hablar de pérdidas de empleo da pie a titulares fáciles que venden, pero hay un trasfondo detrás: se alimenta tanto el cinismo como la parálisis del sector, un aspecto que sucede justo cuando toca aprender nuevas formas de surfear la ola. Así, no es tan fácil como vender miedo y cruzar los brazos, toca exigir transparencia, pedir pruebas, entender límites y no huir de cualquier cosa que huela a IA por defecto.
En 2026, la narrativa apunta a una convivencia forzada con la inteligencia artificial, ya que cada vez más compañías e inversores apuestan por estos modelos. Así, se espera que se convierta en una herramienta cognitiva y deje atrás la visión de monstruo tecnológico o milagro sin precedentes, un aspecto que exige más alfabetización tecnológica que pánico o fe. Por tanto, el discurso importa porque moldea opinión, regulación, inversión y adopción, razón por la que no debe ser ni muy esperanzador ni muy terrorífico.
Imagen principal de 3DJuegos
En 3DJuegos | El DLSS 4.5 de Nvidia quiere que jugar con Trazado de Rayos a más de 100 FPS sea lo más normal del mundo, con el PC adecuado
Ver 2 comentarios